Una de las grandes sorpresas de este año está siendo Locate S,1, nombre con el firma Christina Schneider sus discos. La de Atlanta, nos ha ido dejando algunos de lo singles más interesantes de los últimos meses, por eso se ha ganado con creces la expectación que ha levantado su segundo trabajo. Y desde aquí, podemos asegurar que no defrauda.

Personalia” es algo así como una reconversión de Schneider en una cantante pop. Todo esto, dicho con muchos matices, porque ese espíritu pop ya estaba en su álbum de debut, solo que a veces costaba encontrarlo un poco. Ahora va más directa al grano, lo que ha mejorado con creces su propuesta. El mejor ejemplo de esto es ‘Personalia’, el tema que da título al álbum. Estamos ante cinco minutos de pop bailable, en los que la norteamericana se saca de la manga un ritmo contagioso (ese bajo se mete en la cabeza y no hay quién lo saque), y un estribillo digno de la mejor diva pop. Una faceta que también aparece en la aeróbica ‘Classical Toys’, y en la potente y nuevaoleraHot Wife’. 

Otro de los puntos fuertes del disco son los cortes en los que juega a fusionar rock y pop. Para esto ha contando con Kevin Barnes, líder de of Montreal, que no solo produce el álbum, también colabora en la estupenda ‘Even The Good Boys Are Bad’. Y claro, es casi imposible no acordarse de la mítica banda del colectivo Elephant Six. Algo que también ocurre en ‘Whisper 2000’, otra de las joyas del disco, en la que ataca ritmo de lo más funk con unas guitarras distorsionadas 

Puede que una de las influencias más evidentes de este trabajo sea Blondie. La mítica banda neoyorquina planea por el estribillo de la extraña, pero realmente adictiva, ‘Sanctimitus Detrimitus’. Y si nos vamos a ‘After The Final Rose’, nos encontramos con una especie de reggae ensoñador, que no desentonaría en uno de los primeros trabajos del grupo de Deborah Harry. Y con esa faceta ensoñadora y tranquila, despide el álbum, porque en ‘Hello’ y ‘Futureless Hives of Bel Air’, las dos canciones que lo cierran, prefiere irse hacia mundos más oníricos y dejar la pista de baile para otro momento. Lástima, se le dan mejor los temas más animados.