7.9
Score

Final Verdict

LNZNDRF consiguen que su fórmula siga funcionando en su segundo trabajo. Ocho canciones donde nos muestran una amplia paleta de sonidos en la que hay krautrock, post-punk, e incluso pop. Y lo mejor es que, su máquina perfectamente engrasada, se adapta de maravilla a todo.

LNZNDRF es la banda de liderada por los hermanos Devendorf, que no son otros que la sección rítmica de The National, junto a Ben Lanz, que también forma parte de The National, además de tocar con Beirut, y Aaron Arntz, al que hemos podido ver en los conciertos de Grizzly Bear. Un combo que nos entregó un estupendo álbum de debut allá por 2016, y que ahora vuelve con un segundo trabajo en el que siguen las mismas pautas. Es decir: ritmos krautrock, amplio desarrollo de las canciones, algo de post-punk, y un buen ojo para las melodías. 

II’ está grabado de una forma curiosa. Justo antes de que nos confinaran a todos por la pandemia, se metieron en el estudio y se pasaron días haciendo largas, y según la nota de prensa, “chamánicas” jam-sessions. Con todo ese material, y creando todo un collage sonoro, han dado con las ocho canciones de este trabajo. Y parece que no les ha ido mal, porque el resultado es notable. 

El disco empieza según lo previsto. “The Xeric Steppe” es el típico corte que pasa de la calma más absoluta, a una vibrante tormenta sonora. Lo bueno es que esto les funciona muy bien. Principalmente, porque ese ritmo motorik que se adueña de la canción según va avanzando, es una maravilla. No obstante, estamos ante uno de los mejores baterías de la actualidad. Y si a eso le unimos lo bien que suenan sus guitarras, estamos ante el combo perfecto. Algo que también se podría decir de la espídica “Chicxulub”, una pequeña locura sonora que va a toda leche, y en el que dejan constancia de ese buen hacer a las baquetas que tiene Bryan Devendorf. 

LNZNDRF no solo viven de ritmos frenéticos. El combo cuenta con un lado más pop que los lleva a sacarse de la manga algún hit que otro. Es el caso de “Brace Yourself”, un corte bastante simple, pero muy efectivo e irresistible. Al igual que esa incursión en el post-punk más melódico llamada “You Still Rip”, la cual no puede resultar más fascinante. Y ojo, que también tiene tiempo de experimentar con otros sonidos. Ahí está el mundo robótico de “Gaskiers” -rodeado del inevitable ritmo motorik, eso sí-, o ese épico, y étnico, tema coral llamado “Ringwoodite”. Incluso saben salir airosos de una balada cercana al post-rock como “Cascade”, la cual suena de lo más emocionante.