8.0
Score

Final Verdict

Life Strike nos muestran sus diferentes formas de ver el pop de guitarras en ‘Peak Dystopia’, un segundo trabajo con el que los australianos se meten de lleno entre lo mejor de este género.

Una vez más, Australia nos vuelve a dar una alegría a todos los amantes del pop de guitarras. Esta vez gracias a Life Strike, un trío de Melbourne que empezó en esto en 2017, año en el que publicaron su primer EP. A lo que siguió un estupendo álbum de debut en 2019. Y ahora vuelven con un segundo trabajo que nos llega vía Bobo Integral. Algo que ya es un sello de garantía, porque la discográfica madrileña tiene muy buen ojo para este tipo de bandas y siempre aciertan.

Life Strike son una rara avis dentro de eso pop y rock australiano que bebe de sus antepasados. Y es que, aunque en algunas ocasiones se dejan llevar por un ritmo jangly y unas guitarras aceleradas que recuerdan a bandas como The Clean o The Bats, van mucho más allá. En este ‘Peak Dystopia’ también hay algo de post-punk e incluso psicodelia. A lo que hay que añadir unas letras que reflejan su obsesión con un mundo apocalíptico. Lo que hace que por aquí nos encontremos algún que otro interludio protagonizado por una voz robótica.

Ya desde el comienzo dejan claro que la suya es una propuesta un tanto ecléctica. “Whip Around” es un tema muy pop en el que las guitarras rugen de una forma muy melódica. Sin embargo, si nos vamos a “Giving up the Ghost”, nos encontramos con una canción que podríamos meter dentro del post-punk. Y todo gracias a ese teclado que planea a lo largo de sus dos minutos de duración. A lo que hay que añadir una “Dangerous Apparatus” que está más cerca de los primeros años del punk y de la new-wave que de otra cosa. No obstante, gracias a sus guitarras y su ritmo juguetón, recuerdan un poco a The B-52’s. Algo que también se puede decir de “Rainbow Telecoms”. O por lo menos de su primera parte, porque luego pisan el pedal de distorsión y la cosa cambia.

Por supuesto, el pop de guitarras tiene bastante presencia en el álbum, que para eso vienen de donde vienen. Y hay que decir que, en esto, son infalibles. Solo hay que escuchar “Downwinders”, que es uno de esos pelotazos lleno de guitarras rudas, pero tremendamente melódicas. Además, tiene un estribillo que es una joya. O “Phantom Vibrations”, un tema mucho más limpio y pop, con el que dejan muy claro que son australianos. Además de cortes como “Other Side of the World”, “Tears on Tuesday”, o “In Between Worlds”, que no desentonarían dentro de cualquier álbum publicado en el sello Flying Nun. Y ojo, porque también saben lo que es irse al noise-pop más juguetón en “Time Capsule”. Una canción con la que Life Strike confirman que nada les sale mal.