Si algo que he aprendido en la crisis del coronavirus es que todos estamos en el mismo barco. Vivimos en un solo planeta, mucho más conectado de lo que creíamos, en el que si un ciudadano chino estornuda, en Madrid o en Barcelona tendremos que encerrarnos en nuestras casas durante meses. En el documental Letters from Masanjia, película inaugural del DocsBarcelona 2020 que ofrece Filmin, esta idea está muy clara y eso que cuenta hechos anteriores a la primera vez que escuchamos hablar de la covid-19.

Una mujer en Estados Unidos, en Oregon, Julie Keith, ha comprado elementos decorativos para Halloween. En una tumba de plástico barato –made in China– Julie descubre, oculta, una carta de un represaliado por el régimen chino. Esa mujer que participaba en una fiesta consumista despreocupadamente, se topa por sorpresa con la dramática historia de Yi Sun, preso político por simpatizar con el movimiento Falun Gong. Sun estuvo recluido en un campo de concentración y fue torturado terriblemente por un Estado que niega sistemáticamente los derechos humanos fundamentales. La historia de Sun es terrible porque ocurre en el siglo XXI; porque recuerda a la persecución de los judíos por el nazismo pero no pertenece al pasado; Sun es separado de su pareja, no puede desarrollar una vida ni remotamente feliz y esto ocurre al mismo tiempo que nosotros nos preocupamos por las cosas más triviales, alienados pero protegidos por nuestras democracias imperfectas.

El director canadiense Leon Lee -nacido en China- instruyó a Yi Sun a distancia para que pudiese grabar lo que le estaba pasando y hacer la película de la persecución estatal que sufría. Sun aprendió a hacer del cine una herramienta de denuncia sobre una realidad que permanece oculta para el resto del mundo, incluyendo esa madre de familia estadounidense, Julie, a la que le cambia la vida tras encontrar casualmente esa carta desde Masanjia. Como seguramente ver este documental hará reflexionar al espectador sobre conceptos demasiado manoseados como libertad y fascismo. Una película triste y muy dura.