En los últimos años, parecía que el pop femenino se había quedado estacando dentro del mundo de las grandes estrellas de la música urban o el r&b, pero afortunadamente no ha sido así. Sobre todo en el Reino Unido, donde están saliendo artistas muy jóvenes con unas influencias que distan mucho del mundo del mainstream actual. Entre ellas están Nilüfer Yania, de la que ya os hemos hablado por aquí, y Laurel, que acaba de debutar con un disco notable, en el que el pop se fusiona con sonidos más crudos, y con una voz profunda que parece que se va a romper en cada canción.

Dogviolet” está compuesto íntegramente por esta joven londinense, que grabó el disco en el estudio que tiene en su casa. Aunque sí es cierto que más tarde se masterizó en uno más profesional. Su sonido es de lo más envolvente, y su limpieza, acentúa unas guitarras que suenan a gloria. De hecho, algunas de ellas, pueden recordar en algún momento a las de The xx, aunque su sonido no vaya por ahí. Lo suyo muestra una crudeza más propia del rock, la cual se deja ver muy bien en un tema como ‘Adored’, el que, a larga, es el corte más potente del álbum. Y aquí, no sería descabellado decir que se ha fijado algo en la PJ Harvey más rockera. Y eso siempre es un punto a favor.

Una de las bazas de Laurel, es la intensidad con la que cuentan sus canciones. Temas como ‘Life Worth Living’, ‘All Star’ o ‘Same Mistakes’, funcionan por ese énfasis que pone en su voz. Le gusta seguir una estructura clara en cada canción, en la que la calma, casi perezosa, acaba en un estribillo en el que su voz llega a lo más alto. Y esto lo hace acompañada de unas guitarras que va subiendo escalas, y una sección rítmica pausada, pero potente. Todo el disco va por ahí, y quizá, esa sea su única pega. Porque, aunque temas como ‘Lovesick’ o ‘Take It Back’, que ya aparecen casi al final, también son notables, no se deja de tener la sensación de que se repite un poco. Por eso resulta algo más interesante cuando se pone un poco más intimista, como es el caso de ‘Sun King’ y ‘Crave’, o cuando sorprende con algún ritmo más dance, como en la estupenda ‘Empty Kisses’.

Aunque peque un poco de lineal, “Dogviolet” es un debut notable, y nos descubre a una artista que puede dar mucho que hablar en un futuro próximo.