7.2
Score

Final Verdict

Lael Neale edita un trabajo en el que apuesta por lo básico y prescinde de todo tipo de producción. Una propuesta arriesgada, que le funciona muy bien en varios cortes del álbum, pero que, al final, termina saturando un poco.

Resulta curioso lo que ha hecho Lael Neale con su carrera. La artista de Virginia empezó su carrera grabando sus canciones en estudios y con todos los medios posibles, pero en este 2021 ha dado un cambio radical a su sonido. Neale ha decidido despojar su música de cualquier elemento exterior y grabar de la forma más básica posible. Ya que ella misma comenta que, al final, tras pasar por un productor y llenarlas de multitud de adornos, no sentía que ya fueran sus canciones. Así que ha decidido ir hacia el lado más primitivo de su música. Aunque sea una idea que funciona a medias.

Acquainted with Night’ es un disco que nace gracias a un Omnichord. Este curioso instrumento, con el que puedes crear una gran cantidad de sonidos, la inspiró de tal forma, que escribió todas las canciones del disco en un periodo muy corto de tiempo. Unas canciones que grabó en su dormitorio, con una grabadora de casete, y poniéndose la norma de hacer cuatro tomas como mucho. De ahí que estemos ante un trabajo con un sonido puramente lo-fi, pero también muy atrayente. Y es que, la gran protagonista aquí, es su voz. Con ella nos seduce desde el primer minuto y hace que nos olvidemos que estamos ante unos temas con un sonido bastante cuestionable. 

Hay que reconocer que, al prescindir de todo, y quedarse solo con lo básico, son las canciones que cuentan con un poco más de elementos las que mejor funcionan. Es el caso de los cortes donde dejar ver una caja de ritmos, como la seductora “Every Star Shivers in the Dark”, la algo más animada “For No One For Now”, o esa bella “Some Sunny Day”. Pero también consigue buenos resultados en “Blue Vein”, donde aparece la única guitarra de todo el álbum. Además de un sonido de órgano que es el otro gran protagonista del disco. Y es que, a esta especie de folk algo ensoñador que ha creado, le sienta muy bien ese toque lúgubre. Ahí están “White Wings” o “Silding Doors & Warm Summer Roses” para dar buena cuenta de ello. 

Para ser justos, también hay que comentar que, la falta de producción y lo básico de la propuesta, termina cansando a medida que van pasando las canciones. Además, al contrario de lo que opina la propia Neale, nos gustaría escuchar estas canciones con todos los adornos que podrían tener. Y es que, muchas de ellas, son realmente buenas.