7.9
Score

Final Verdict

Ladytron afianzan su vuelta con ‘Time’s Arrow’, un disco un tanto ecléctico en el que, sin olvidarse de su sonido de siempre, juegan a salir de su zona de confort. Y hay que reconocer que se les da bastante bien.

Ladytron volvieron al mundo de los vivos el pasado 2019, cuando publicaron su primer trabajo tras casi una década de descanso. Un disco homónimo que contenía unas cuantas canciones notables, pero al que también le hacia falta un pequeño recorte. En cualquier caso, puso a la banda británica de nuevo en el mapa. Además, curiosamente, poco tiempo después, verían como su “Seventeen” se hacía viral en TikTok, y sus reproducciones aumentaban en millones en las plataformas de streaming. Así que se podría decir que su nuevo trabajo es una prueba de fuego con la que ver si esos fenómenos virales que producen algunas redes sociales van más allá de un tema puntual. Y, por desgracia, parece que, en este caso, no es así.

Time’s Arrow’ es un disco compuesto durante la pandemia que trata de evitar todo lo relacionado con esa época reciente de nuestras vidas. La misma banda ha confesado que no puede más con un disco deprimente sobre esos días, y han apostado por justo lo contrario. Sus canciones hablan de salir, escapar, soñar, o juntarse con los demás, y en ellas se olvidan por completo de reflejar la soledad o la ansiedad. Y la verdad es que es para estar agradecidos, porque hay que reconocer que estamos un poco saturados de ese tipo de trabajos.

Siempre tendemos a encasillar a Ladytron dentro de la etiqueta synth-pop, pero lo cierto es que la banda británica ha ido expandiendo su sonido a lo largo de los años. Sí, empezaron de la forma más sintética posible, pero a medida que iban sacando discos, las guitarras y los paisajes ensoñadores empezaban a ganar protagonismo. Algo que se puede apreciar perfectamente en algunos temas de su nuevo trabajo. Solo hay que escuchar esa “California” que casi llega al final del disco. En ella presentan un claro acercamiento a mundos muy dream-pop. Incluso casi se podría decir que se meten en terrenos shoegaze. Y no es el único tema en el que se van hacia ese camino. Ahí están la delicadas, y bellas, “Misery Remenber Me” y “We Never Went Away”. O la muy cinematográfica “The Dreamers”, que nos lleva a un sonido misterioso y sintético al más puro estilo Chromatics.

Que se vayan hacia otra faceta de vez en cuando, no significa que descuiden su sonido principal. Ladytron siguen siendo unos expertos en crear temas de synth-pop llenos de oscuridad. Ahí tenemos “City of Angels”, que abre el disco metiéndonos de lleno ese sonido. Y muy bien, por cierto. Pero incluso lo hacen mejor en “Faces”, donde nos dejan una de esas canciones para bailar de la forma más melancólica posible. Una pista de baile que gana en efusividad con “The Night”, el que, sin duda, es el corte más pop del álbum. Aunque, dentro de su mundo más sintético, es “Flight from Angkor” el tema que resulta más interesante. En parte, por esa épica que lo rodea, y en parte, porque cuenta con la mejor melodía del disco. Aunque ojo, también tiene su punto “Time’s Arrow”, que los acerca a una especie de post-punk un tanto minimalista y extraño.