La autora es un nombre recurrente dentro del atomizado periodismo musical norteamericano. La autodenominada «Little Monster», calificativo que reciben así los fans de la polifacética cantante y actriz, se lo ha pasado en grande hablando de Stefani Joanne Angelina Germanotta (NYC,1986), más conocida como Lady Gaga. A pesar de la mirada de seguidora, que no pierde el hilo documental de periodista. Annie Zaleski consigue hacer un retrato fidedigno de la cantante, compositora, productora, bailarina, actriz, activista y diseñadora de moda.  

El libro es una mirada sostenida a lo que hace y representa una personalidad fulgurante del mundo del espectáculo. La narradora hace especial hincapié en los looks y los estilismos que evidencian la personalidad y la evolución de un referente como Lady Gaga. Una mujer tan consecuente como excéntrica y multifacética. La autora considera a la cantante como la más innovadora de las actuales estrellas del pop. El despliegue fotográfico que ilustra el texto desde los inicios de la creadora de Chromatica (2020), la sobria maquetación, la tipografía y otros elementos desprenden estilo y favorecen la lectura de una biografía presentada en formato coffee table book, que se divide en doce capítulos; además, incluye una completa discografía.

Con Artpop (2014) llega el bombazo de «Aplausse». Un camino ascendente que empezó con «Fame» (2008). Según, Zaleski, la biografiada siempre supo que quería dedicarse a las artes escénicas, con el detalle nada accesorio de que contó con el respaldo emocional y económico de sus padres. Eso hizo que todavía la pianista trabajara más duro. Además, su interés por la moda, su compromiso con el colectivo LGTBIQ+, los derechos de la mujer y la juventud suponen una referencia vital en Gaga. También el cine, pues aspira a ser actriz, aunque su talento polifacético hasta fecha no ha tenido el reconocimiento esperado. Pero el hecho diferencial es que supo aprovechar un regalo muy especial. Aceptar cantar junto a un ícono musical como Tonny Bennett, fallecido el 21 de julio de 2023, a los 96 años en NYC, un intérprete que ya cantaba a la generación de los padres de Lady Gaga cuando estos eran jóvenes. 

El reto era máximo. No solo por la compañía de Bennett, sino por el repertorio, que no era otro que el Great American SongbookLady Gaga y Tony Bennett ya habían interpretado en Duets II (2012) «The Lady Is a Tramp». Pero cuando saltó la chispa en Cheek to Cheek fue en 2014. No es un álbum memorable, pues la selección de canciones resulta demasiado obvia. A él, la generación de la MTV, en especial por la grabación de un álbum con k.d. lang, ya lo conocía. Ella supo posicionarse y entender que antes del rock y el pop ya existía un inmenso repositorio de canciones eternas. 

En 2021, Tony Bennett, ya nonagenario, graba el que hasta el momento es su último disco, esta vez dedicado a Cole Porter, bajo el título de Love for Sale (2021). El cantante no tenía nada que demostrar. Y ella, dejó claro que había aprendido la lección. Gaga canta con total conciencia del público al que se dirige y da en el blanco, mientras que Bennett complace a sus eternos seguidores, con un encanto informal, muy suyo. Una sonrisa, un cambio en la letra, etc. Las críticas no fueron sensiblemente mejores, pero la industria del disco pensó diferente. El álbum obtuvo cinco nominaciones de los Grammy, ganando el premio al Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional 2022. Los tics que Gaga arrastraba del teatro musical y el cabaret ocho años atrás, los había dejado en el vestidor. Las giras y los eventos para grandes audiencias, llenas de coreografías, no es lo mismo que la memoria colectiva, cincelada en estudios de grabación, en los que todavía perdura la tecnología analógica.  

La periodista reconoce influencias de Madonna en la música y la imagen de Lady Gaga. Los años ochenta no son iguales, ni por asomo a los años dos mil. Pero también encuentra un matiz, que realza la personalidad de su biografiada:

“Hay paralelismos. Gaga es una especie de heredera aparente. Pero incluso musicalmente, creo que Gaga ha ido en más direcciones. Por ejemplo, Madonna realmente no ha hecho un disco de estándares de jazz como lo ha hecho Gaga con Tony Bennett. Así que hay algunas pequeñas diferencias”. Annie Zaleski no deja de moverse en terrenos pautados, donde el glamour, los focos y el dinero marcan las conductas. Pero dentro de esos convencionalismos y, mediante colecciones de citas y entrevistas a voces próximas a la neoyorquina, radiografía con acierto el contexto de la persona que hay dentro y detrás de un éxito global.