Es curioso que un personaje tan extremo como es Stephen Hawking sea llevado a la gran pantalla con la contención que lo hace este biopic basado en la novela escrita por Jane, su primera mujer y que narra la historia de amor entre ambos a lo largo de 25 años.

Rodada con elegancia y buen gusto, es una película que deja de lado prácticamente las teorías científicas del personaje para centrarse en su lado más humano y sobre todo en su relación con su enfermedad, la esclerosis lateral amiotrófica.

A parte de esta pulcritud, el peso real del film recae sobre las dos brillantes interpretaciones de sus protagonistas, Eddie Redmayne (que recuerda al papel de Daniel Day-Lewis en “Mi pie izquierdo”) y Felicity Jones, ambos hacen un trabajo soberbio.

Conmovedora, minimalista y muy digna deja un agradable poso a posteriori quizás por su sencillez y pocas pretensiones.

Entretenida e interesante, que no es poco en estos tiempos.