Emmet es una pieza de LEGO más. Un obrero que sigue las instrucciones al pie de la letra en un mundo en el que todo tiene que estar ordenado. Pero una profecía lo convertirá en el “especial”, el héroe, el encargado de salvar al mundo y acabar con el orden establecido.

Phil Lord, Chris Miller y Chris McKay (Infiltrados en claseLluvia de albóndigas) han conseguido que los personajes del mundo LEGO cobren vida en una entretenidísima película de animación en 3D.

Un derroche de creatividad que durante 100 minutos hace que te quedes embobado ante tal despliegue de piezas en movimiento.

Aunque está destinada para el goce absoluto de un público infantil, es divertida y está repleta de guiños para freaks y cinéfilos “adultos” como son el personaje de Batman (al que veremos compartir plano con Superman meses antes del estreno de “Batman Vs Superman” de Zack Snyder, previsto para 2016), la aparición de “El Halcón Milenario” y la troupe de Star Wars con Lando Calrissian incluido , el enfrentamiento entre los magos Gandalf (El Señor de los Anillos) y Dumbledore (de la saga de Harry Potter), el astronauta vintage, Wonderwoman y hasta Shaquille O’Neal.

Sin duda el ritmo frenético e hiperactivo que nos recuerda como funcionábamos jugando cuando éramos críos es uno de los grandes aciertos de este film que sin llegar a las cotas de “Toy Story 3” (a la que se quiere parecer en cierta manera), es sin duda una de esas películas que me encantaría poder volver a ser niño para disfrutarla como se merece.

Lleven a los pequeños de la casa a que se lo pasen en grande en el Cine (y después a la juguetería, claro está).