La familia que tú eliges

Buen rollo

Tan importante es en el cine eso de ‘sentirse bien’, que puede anular casi cualquier otro criterio. Existe incluso un género no oficial, las ‘feel good movies’ cuya apuesta principal es conseguir que el espectador salga de la sala con una sonrisa.

La familia que tú eliges, título que menosprecia la inteligencia del público al sustituir al original, The Peanut Butter Falcon, no sobresale por su guión, ni por el trabajo tras la cámara, ni siquiera por unas interpretaciones especialmente brillantes. Pero el conjunto consigue algo quizás más difícil: caer simpático.

La historia de amistad entre Zak, joven con síndrome de down que sueña con dedicarse al wrestling, Tyler, un pescador fracasado y Eleonor, la ‘cuidadora’ del primero, es una historia imposible, pero que consigue que quieras quedarte un rato más con estos personajes. Ayuda un reparto contrastado de secundarios: Bruce Dern, Thomas Hayden Church, John Hawkes y hasta Jake “The Snake” Johnson. Pero sobre todo lo hacen bien sus protagonistas, un Shia LaBeouf en un papel a su medida, con un personaje de tipo problemático y rebelde con buen corazón, en busca de redención; y una cálida Dakota Johnson dispuesta a olvidar lo guapa que es.

La historia detrás de la película es quizás más interesante que la propia cinta: sus dos autores, Tyler Nilson y Michael Schwartz decidieron cumplir en su debut cinematográfico el sueño de su amigo Zack Gottsagen de convertirse en actor. Así, el arte copia a la realidad en una historia bonita, de género cercano a la Americana, que nos hará sentirnos optimistas y mejores personas, al menos unos 5 minutos tras salir de la sala.