La revelación del año

Ya lo sabéis: la ópera prima de Javier MacipeLa estrella azul (2024), es la revelación del año. Una película que aborda la historia de Mauricio Aznar, artista zaragozano y líder del grupo de rock Más birras, de corta carrera entre los años 80 y 90. Sin embargo, Macipe se aleja todo lo posible del biopic al uso para hacer un relato que se nos antoja muy personal. El relato arranca presentándonos a Mauricio -estupendo Pepe Lorente– en plena crisis existencial sobre el escenario de un concierto de su grupo. Esa primera escena -tras un breve prólogo que nos muestra pistas que se revelarán más adelante- nos introduce de lleno en la atmósfera del relato a través del plano secuencia, figura de estilo que Macipe volverá a utilizar durante la película en los momentos clave de la trama.

Con soltura, ambición y virtuosismo, la cámara nos traslada del conflicto como artista de Mauricio a sus problemas como ser humano con su pareja, Ana (Bruna Cusí). Es entonces cuando Mauricio emprende la huida a Argentina para buscarse a sí mismo en las raíces de la música folclórica de ese país sudamericano. Tras las huellas de Atahualpa Yupanqui, Mauricio encuentra a un nuevo maestro que la cambiará la vida. 

La estrella azul es un fantástico viaje que se mueve con una soltura tremenda entre el documental y el cine de ficción, mezclando el costumbrismo con la música y el drama existencial. Hay momentos que entusiasman por su vitalidad y honestidad, pero también está el descenso a los infiernos -una de las figuras visuales que utiliza la película es la de un ascensor- provocado por los fantasmas de la depresión, las drogas y la fama. Macipe habla del eterno conflicto entre la libertad artística y las leyes del mercado, y de cómo esa sensibilidad que hace grande a un autor puede ser la misma que lo condene. Con muchos puntos comunes con la estupenda Segundo premio (2024), La estrella azul es una declaración de principios sobre el arte, la música, la vida y el propio cine.