Klaus

Generosidad

Disponible en Netflix, Klaus es probablemente la película familiar perfecta para estas Navidades. Dirigida por Sergio Pablos, este film se plantea como una -¿precuela?- como un atrevido relato que plantea el origen del mito de Papá Noel. Una premisa real y mundana para sentar las bases de la tradición mágica que todos conocemos.

El protagonista es Jesper (Jason Schwartzman/Quim Gutiérrez), un hijo de papá, vago y sin valores -al que podemos imaginar recibiendo demasiados regalos de niño- que se enfrenta a una aventura de maduración y cambio hacia la responsabilidad y, sobre todo, hacia la principal virtud que quiere transmitir la historia, la generosidad. En un mundo egoísta en el que el odio y el enfrentamiento son los únicos sentimientos de los adultos, regalarle un juguete a un niño activará una cadena que lo cambiará todo.

La idea es estupenda: cómo se puede cambiar el mundo -representado en ese pueblo de familias enfrentadas que es puro slapstick y humor negro- utilizando las reglas del mito de Papá Noel: portarse bien para recibir regalos, aprender a leer y escribir para escribir la carta, etc.

Con esta inteligente premisa, se desarrolla la historia, sencilla, directa y que nunca decae. La animación es brillante, especialmente en el apartado de las expresiones de los personajes. Los diseños son bonitos, aunque quizás les falte un punto de originalidad y de riesgo. Y el personaje principal, por supuesto, es Klaus (J.K. Simmons/Luis Tosar), que como en el origen de un superhéroe, tardaremos en ver convertido en el personaje que todos conocemos.

Cuidado con esto, porque los más pequeños pueden llegar a impacientarse, esperando ver al Papá Noel que conocen de toda la vida. Pronto empiezan los pequeños cinéfilos a ser víctimas del hype.