Kiwi Jr, ‘Blowin’ Up’ (Perennial, 2026)

Pocas bandas han sabido reinterpretar tan bien ese Dunedin Sound nacido en Nueva Zelanda como Kiwi Jr. El grupo de Toronto lleva varios discos demostrando que eso de jugar con unas guitarras luminosas y unas secciones rítmicas aceleradas, es algo que se les da muy bien. Porque, además, saben cuándo llega el momento de meter un pequeño detalle -los órganos están a la orden del día en sus canciones-, o de endurecer un poco su propuesta. Y todo esto sin olvidarnos de que estamos en el Siglo XXI y de que todo esto no funcionaria si no fuera porque también aportan frescura a este sonido. Y en esas entregan su cuarto trabajo. Un disco en el que, además, llegan con energías renovadas tras un periodo de descanso de casi cuatro años.
‘Blowin’ Up’, un disco producido por Graham Walsh (Holy Fuck) en el que han contado con la colaboración de varios artistas de lo más interesantes. Ahí tenemos a Protomartyr, Stef Chura y Fred Thomas. Todos ellos, como podéis ver, de Detroit, porque el disco se grabó allí. Además, también cuentan con la ayuda de Margaux Bouchaudon de En Attendant Ana y Kerri Maclellan de Alvvays. Y hay que decir que esto se nota en algunos cortes del disco. Especialmente, en ese “Landscape With Limousine”, el tema que cierra el disco yéndose a un sonido más oscuro y también más épico. Y ahí están Protomartyr para asesorarles en este tipo de sonido. Pero lo cierto es que no les hace falta la ayuda de nadie para meterse de lleno en mundos que van más allá de su propuesta habitual. Ahí tenemos la estupenda “Hard Drive, Ontario”, que es puro Pavement.
Estamos ante uno de esos discos en los que cada canción podría ser un single. Kiwi Jr. están sembrados en lo que se refiere a crear melodías infecciosas y estribillos redondos. Algo que se aprecia desde el primer instante con “Photos of the Reenactment”, donde añaden un bajo que es puro The Cure a su pop luminoso. O con el tema principal, en el que dejan que el órgano se ponga en modo juguetón. Aunque eso sí, luego sacan la garra guitarrera en el estribillo. Un órgano que también cuenta con su protagonismo en la ultra pegadiza “Pure Michigan”. O en esa “Word Like Polly” en la que podemos escuchar la voz de la cantante de En Attendant Ana. Además de en “New Jade Rabbit”, donde pisan el freno para dar con una canción preciosa.