El Olimpo de los Superhéroes

En la mejor escena de la primera temporada de Jupiter´s Legacy, The Utopian (Josh Duhamel) hace el amor con su mujer, Lady Liberty (Leslie Bibb), pero interrumpe el coito al escuchar -con su súper oído- que un meteorito se ha desviado de su trayectoria y podría chocar con la Tierra. The Utopian se enfunda en su traje y sale disparado al espacio. La escena es un intento de llevar el concepto de Superman -padre de los superhéroes, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938- al mundo real, con algo de sentido del humor. ¿Podría follar tranquilo Clark Kent o estaría acudiendo constantemente a resolver alguna catástrofe mundial? Lamentablemente la idea no es nueva -no dejéis de leer el estupendo primer número del cómic Astro City (1995) de Kurt Busiek, que bautizó a su propio trasunto del kriptoniano como Samaritan- y, además, el resto de la serie no está a la altura de este momento que reflexiona sobre el mito superheroico para confirmar su irrealidad.

Jupiter´s Legacy adapta el cómic homónimo de Mark Millar, guionista británico conocido por su capacidad para dar con conceptos brillantes que retuercen las claves del género de los superhéroes. En Marvel Comics, Millar se puede considerar el artífice de relatos importantes que han servido de base al Universo Cinemático de Marvel, que actualmente domina el cine comercial. Suyos son Los Ultimates-junto al dibujante Bryan Hitch– la versión actualizada y realista de Los Vengadores a la que debemos el haber visto en el cine al Capitán América con un casco de soldado o a Nick Fury adoptando los rasgos de Samuel L. Jackson. Millar también es responsable de ideas como Civil War, en la que los héroes acaban siendo sus propios enemigos en un escenario político que reflejaba la guerra contra el terrorismo y la pérdida de derechos civiles del mandato de George W. Bush; o relatos crepusculares como Old Man Logan. Millar se desentendió de Marvel para emprender sus propios proyectos, el llamado Millarverso, con creaciones que han sido llevadas al cine como Wanted (2008), Kick Ass (2010) -algo así como un cruce realista entre Spider-Man y Don Quijote- o Kingsman (2014) -que curiosamente devuelve el cine de espías tipo James Bond a su vertiente más fantasiosa-. Con estas credenciales era lógico que un proyecto como Jupiter´s Legacy generase expectativas, que, lamentablemente en mi opinión, no satisface.

La serie presenta a un grupo de superhéroes, equiparables a la Liga de la Justicia, en dos líneas temporales diferentes. Por un lado, un presente de ambigüedad moral y héroes envejecidos, y por otro, unos años 40 en los que esperamos encontrar inocencia e idealismo. Estas dos líneas se irán desarrollando paralelamente para narrar el origen del grupo de superhéroes y en la actualidad, las consecuencias de que uno de los jóvenes heroicos haya acabado con la vida de un peligroso supervillano. El protagonista es The Utopian, Sheldon Sampson (Josh Duhamel) un trasunto de Superman que encarna el máximo poder y también los mayores valores morales. Una actitud de rectitud absoluta que provocará conflictos en su familia, con su mujer, Lady Liberty, Grace Kennedy-Sampson (Leslie Bibb); su hija, Chloe Sampson (Elena Kampouris), su hijo, The Paragon, Brandon Sampson (Andrew Horton) y su hermano, Brainwave, Walter Sampson (Ben Daniels). Así, este supergrupo funciona como una familia disfuncional -solo que con superpoderes-. El problema de la adaptación que hace Steven S. DeKnight –Spartacus: Sangre y Arena (2010-2013)- es que llega tarde. La idea de una aproximación ‘adulta’ al género de los superhéroes no es nueva, ni mucho menos: en 1986 Alan Moore y Alan Gibbons firmaban Watchmen, a la que Jupiter´s Legacy debe mucho. Desde entonces, además de una adaptación cinematográfica de Zack Snyder –Watchmen (2009)- y una estupenda serie de televisión firmada por Damon Lindelof, ya hemos visto otras derivaciones de la creación de Moore, incluyendo macarradas como The Boys o The Umbrella Academy. Así, sabiendo que Jupiter´s Legacy -publicada originalmente en 2013- no propone nada nuevo, se podría haber intentado ir un poco más allá. Pero el supuesto comentario ‘adulto’ sobre los superhéroes que hace esta serie se queda en clichés muy gastados, como un alto nivel de violencia, el consumo de alcohol y drogas, o escenas de sexo gratuitas. Por ejemplo, toda la subtrama protagonizada por el personaje de Chloe me parece francamente aburrida. Lo peor es que todo eso lo hemos visto ya incluso en series Marvel como Jessica Jones, y con mejores ideas y personajes. Incluso series recientes de Marvel Studios como Bruja Escarlata y Visión resultan, al menos, más originales.

No se trata solo de comparar, sino de establecer que Jupiter´s Legacy no aporta nada nuevo. Aun así, el gran defecto de la serie es su pobreza dramática. El diseño de los personajes resulta muy poco interesante y solo funciona como reflejo de los superhéroes tradicionales: las referencias a Superman son constantes, incluyendo los flashbacks ubicados a finales de los años 30, en la gran depresión, precisamente cuando el personaje fue creado por Siegel y Shuster. Por si fuera poco, las dos líneas temporales en las que avanza la trama no tienen suficientes puntos de conexión para que resulten interesantes: lo que ocurre en el pasado no se refleja realmente en el presente hasta muy avanzada la temporada, por lo que las dos historias parecen desconectadas. Además, el relato del origen de los héroes se alarga tanto que resulta frustrante. En definitiva, mucho tendrá que cambiar esta serie para que su segunda temporada remonte mi interés y eso que el concepto de convertir a Superman en una suerte de Zeus, en el padre de un grupo de díscolos dioses griegos, era un referente de lo más atractivo.