Jungle, ‘Sunshine’ (AWAL, 2026)

Si las cosas funcionan es mejor no cambiarlas. Este lema se podría aplicar perfectamente a una banda como Jungle. El (ahora) trío londinense vio como esa “Back on 74” que aparecía en su anterior trabajo les daba un hit viral que, tres años después, sigue funcionando. Así que para su nuevo trabajo han apostado por seguir su camino. Que no es otro que el de aportar calidez y delicadeza a sus composiciones centradas en la pista de baile. Y sí, han hecho bien, porque al final han conseguido dar con un sonido que ya nadie puede negar que es suyo.
‘Sunshine’ es un disco que, muy acertadamente, se ha publicado en pleno verano. Aunque un poco tarde para nuestro gusto, porque sus canciones casan perfectamente como banda sonora de esas tardes de playa o piscina que muchos y muchas hemos vivido recientemente. Solo hay que escuchar “Come Back to Me”, un tema que abre el álbum apostando directamente por la bossa y por sonidos que parecen llegados de una Brasil soleada en lugar de una Inglaterra gris. Esta nueva delicadeza con la que Jungle afrontan sus canciones nos deja ver a una banda que no le tiene miedo a salir de la cultura club de la que vienen. Algo que reafirman con “Carry On”, una canción que podría venir de un grupo folk de los setenta. Y es estupendo. O con “Reflection”, donde apuestan por la calidez de un soul puramente elegante.
Lo mejor que han podido hacer Jungle es adaptar estos sonidos a su faceta más dance. Gracias a esto, han conseguido dar con una buena cantidad de canciones a las que es imposible resistirse a la primera escucha. Empezando por el tema principal, donde se animan con unas voces pitufadas que casan de maravilla con su pop bailongo y elegante. O de “Where Are You Now?”, en la que se sacan de la manga un estribillo redondo. Y si nos vamos a “The Wave” y “Someday, Somewhere”, nos encontramos con dos de esos singles bailar efusivamente mientras cantas el estribillo como si te fuera la vida en ello. Aunque eso sí, para cerrar, prefieren bajar el ritmo y entregar una joya como “Heavy on My Soul”. Donde, por cierto, dan buena cuenta de las cuerdas que aparecen a lo largo de todo el álbum.