Pequeños Trastornos Sin Importancia es un disco que escuece desde la primera escucha, haciendo que reconozcamos como propias las vivencias relatadas y que sorprende por la crudeza y la falta de pudor con la que están contadas. De la obsesión a la anulación, pasando por los celos, las discusiones o la falta de control, de la Rosa retrata brutalmente los defectos de una generación, incapaz de asimilar el dolor que conlleva el amor. Porque no nos engañemos, el amor duele, sea correspondido o no. Y todo lo demás son patrañas e ideas erróneas inculcadas por películas adolescentes.

Sinuoso, interesante, brillante y muy sexy, Julio de la Rosa presenta canciones de minutaje excéntrico, con melodías que resucitan épicamente cuando parecen morir. Conscientemente más sucio que su predecesor, Pequeños Trastornos Sin Importancia esconde guitarras afiladas, onomatopeyas imposibles y melodías enfermizas, que anteceden a estribillos muy pegadizos.

Estamos a principio de año y no arriesgamos al afirmar que Pequeños Trastornos Sin Importancia con sus trampas, sabotajes y maldiciones, va a ser uno de los discos más importantes de este 2013. Y en un disco con diez canciones increíbles, “La Fiera Dentro” brilla con luz propia. Otra firme candidata a mejor canción nacional. No, nos nos estamos volviendo locos, Pequeños Trastornos Sin Importancia es una joya maravillosa.

Para colmo, de la Rosa ha logrado reunir un elenco de músicos realmente increíble para defender en directo Pequeños Trastornos Sin Importancia: Manuel Cabezalí, Ignacio Celma y Javier Couceiro (los tres miembros de Havalina), Pau Roca (La Habitación Roja), Jorge Fuertes (We Are Standard) y su inseparable Abraham Boba, acompañarán a Julio, en una serie de conciertos que prometen ser algo espectacular.