7.0
Score

Final Verdict

Tan sólo diez minutos de una propuesta fresca como intensa, en que la luminosidad y la oscuridad van de la mano.

Con un expediente comedido, apenas unos singles, Judeline lanza su primer EP, que contiene cinco canciones, donde se condensa versatilidad y pulsión rítmica con letras interesantes, más algunas capas de flamenco y R&B enlatados. El resultado es atractivo pues más allá de las impurezas, habituales en los debutantes, contiene una solidez y una proyección que se echan en falta en otros nombres del pop con más carretera. Al respecto, el single anterior “sustancia” ya suponía un pistoletazo de salida en la dirección correcta. 

Dos elementos extrapolan el trabajo de la gaditana, de Los Caños de Meca: la omisión de las mayúsculas, tanto en el título del disco como en las canciones que conforman un escueto espacio marcado por la fugacidad (alba, despertar, atardecer, noche y madrugada, ligados a las canciones “trafalgar”, “otro lugar”, “señal”, “marisucia” y “tonada de la luz”). Más, la apuesta por la cotidianidad frente a la grandilocuencia. 

Tan sólo diez minutos de una propuesta fresca como intensa, en que la luminosidad y la oscuridad van de la mano. Se intuye una cierta influencia de la Lorde de “Melodrama”, en lo que se refiere a la angustia. Consciente o no, Lara, que así se llama Judeline, busca saber quién es desde la capacidad juvenil de interrogarse sobre las emociones de su propia existencia.