7.7
Score

Final Verdict

José González cumple su promesa de entregar un disco un tanto más variado de lo habitual. ‘Local Valley’ es un trabajo cálido y muy entretenido, en el que el artista sueco va más allá del folk y entrega algunos de los cortes más animados y entretenidos de su carrera. Además de ser la banda sonora perfecta para este otoño que acaba de entrar.

José González no es un artista que se prodigue mucho. El sueco, de ascendencia argentina, se toma con mucha calma su carrera, y suele ser habitual que entre sus discos pase bastante tiempo. Y más ahora, que tiene una familia que atender. Por eso no extraña mucho que estemos ante su primera colección de canciones en solitario en seis años. Es más, si echamos un vistazo a la carrera de Junip, su otro proyecto, vemos que llevan sin editar un disco desde 2013. Quizá, por eso, el propio González, ha declarado que en este nuevo trabajo quería recuperar varios de los sonidos que han protagonizado toda su carrera musical.

Local Valley’ es un disco que está grabado en el pequeño estudio que tiene González a las afueras de Gotemburgo. Un paisaje idílico en el que, a un lado, tiene la costa, y al otro, un bosque lleno de abedules. Una imagen perfecta para que nuestro cerebro conecte fácilmente con ese lado más folk e intimista que ha hecho mundialmente famoso al artista sueco. Así, metidos en faena, no resulta complicado enamorarse a la primera escucha de cortes como “Visions”, “The Void” y “Horizons”. O de esa pequeña maravilla llamada “El invento”, la cual nace de las clases de español que le da a su hija. Pero hay mucho más.

Lo bueno de este trabajo es que, como ya nos avisaba el propio González, es un tanto más variado de lo habitual. Y eso es algo que hace que funcione muy bien. Porque, si entre canción y canción de folk, metes algo que se sale de la norma, la cosa mejora. Es el caso de “Head On”, donde acelera un poco su propuesta, y entrega un efusivo tema en el que su folk va más allá. O de la calidez que le da a “Lasso In”, en la que casi se va a la bossanova. Aunque nada como la sorprendente “Swing”, donde agarra la caja de ritmos y te anima a salir a una pista de baile de lo más cálida. Y ojo con esa “Tjomme” envuelta en psicodelia y cantada en sueco, que es un tanto más oscura de lo normal. O con esa “Valle Local”, en la que vuelve al castellano y nos deja un tema de lo más fronterizo.