8.0
Score

Final Verdict

Segundo álbum para ECM Records del guitarrista John Scofield. El primero en solitario, después de 45 años de carrera, de título homónimo "John Scofield". Un proyecto especialmente accesible para cualquier oyente inquieto. Del jazz y el blues al rock y el country, con un magisterio digno de admiración.

Para el gran público, John Scofield se hizo popular cuando giró en la década de 1980 con el combo de Miles Davis. El músico y compositor contaba con una trayectoria, pues ya había grabado bajo su nombre, y continuó siendo así después de dejar al trompetista, que no encontró a otro de similar nivel. Dense un paseo por “Star People” (CBS, 1983).

John Scofield (Dayton, Ohio, 1951) es un guitarrista de jazz conocido ampliamente por su registro altamente versátil. Hay quien lo considera un maestro del bebop, pero también ofrece altas prestaciones en las áreas del R&B, el blues, el country, el funk y el rock, estilos que a menudo mezcla en su forma de tocar jazz. Cuando está en formación de trío o cuarteto, una guitarra en sus manos ya no es un instrumento secundario, es un elemento protagonista. Es uno de esos músicos, cuyo sonido es identificable con la escucha de tres, cuatro notas, sin importar lo que esté tocando. Solo hay que echar un ojo a su discografía de los años ochenta en Gramavision y la de los noventa en Blue Note Records comprobarlo.

El jazz de los últimos cuarenta años cuando piensa en incluir la guitarra eléctrica no concibe que el músico seleccionado no disponga de un rol principal. Scofield ha contribuido poderosamente a que eso suceda. Cuesta entender que Sco haya tardado tanto en hacer un disco en solitario. Una vez en Edition of Contemporary Music (ECM), pues se estrenó, como líder, en 2020 con “Swallow Tales”, en su segundo álbum para el sello bávaro, concreta el proyecto. El repertorio elegido, cinco originales y ocho versiones, anuncia distintas líneas sonoras, que suenan especialmente accesibles.

En esta selección de trece tunes, en que se cruzan piezas no antes registradas con otras, grabadas en su momento, como las tres siguientes, de autoría propia, presididas por el poder que les concede la cualidad melódica de sus fraseos en Since You Asked, 1990 y “Mrs. Scofield’s Waltz”, 2000, ambas dedicadas a su esposa. La primera con el saxofonista Joe Lovano; la segunda, con el pianista Brad Mehldau. Más una tercera, de 1991 y reelaborada para la ocasión, la delicada “Honest I Do”. También, destaca su lenguaje claro y fluido en otra composición suya, “Trance de Jour”. Asimismo, incluye versiones de diferentes estándares de jazz. La conjunción de géneros, sea en temas propios o ajenos, parece indicar que el instrumentista no va a la música, sino que la música se acerca a los imaginación del compositor.

Solo empezar hay una sorpresa. El guitarrista rememora a Keith Jarrett en una preciosa balada, como es “Coral”. Luego, aparecerán dos más, el rock and roll “Not Fade Away”, de Bo Didley, y el celebrado clásico de Hank Williams, “You Win Again. Sigue con el blues con otros dos títulos. Uno propio, el preciso y evocador “Elder Dance” y un viejo tradicional “Junco Partner”, que tocaba con Dr. John, pieza en que parece dejar que las notas bailen en el aire. Sensación similar se puede experimentar en tres clásicos It Could Happen to You”, “There Will Never Be Another You y My Old Flame. No hay que obviar la atmosférica versión de la tradicional “Danny Boy”, vestida con esos punteos tan característicos del norteamericano. Remarcable es el punto de encuentro entre el blues y el jazz hasta rebasar las etiquetas.     

Nacido en el Medio Oeste, pero criado en Wilton, Connecticut, Scofield, entre 1970 y 1973, estudió en el prestigioso Berklee College of Music de Boston. El antiguo estudiante aprovecha el título del álbum que lleva su nombre, para a continuación indicar “Electric Guitar and Looper”. Esa advertencia posibilita que el compositor observe el uso de loops –una técnica de bucle que compila notas, a veces, durante toda una melodía–, como un espacio sonoro que le permite como intérprete centrarse en la ejecución de los solos.

Parafraseando una crítica norteamericana, una gran parte de la diversión con Sco es no saber qué hará de un disco a otro. Puede que presente un álbum conceptual o puede que se decante por lo rítmico. Es un buen resumen para celebrar que, desde su debut en formato de trío en East Meets West”, 1977, sea ahora, después de más de una treintena de títulos a su nombre y 45 años de oficio, que John Scofield haya decidido tocar en formato de solo. Los diálogos entre músico y su instrumento, en su expresión más sincera y universal. El resultado no puede ser más gratificante.