Joe Lovano – Julian Lage – Asante Santi Debriano – Will Calhoun, ‘Paramount Quartet’ (ECM, 2026)

Joe Lovano (Cleveland, 1952) es uno de los saxofonistas de referencia del jazz contemporáneo de las últimas cuatro décadas por diversos motivos que demuestran que estuvo cerca de ser un tótem del género. Supo entender como el que más que fuera de bebop y el post bop no tenía por qué hacer frío. Su imaginativa lectura de algunas piezas universales del jazz deviene en relecturas remarcables. En los últimos tiempos ha rebajado sus ganas de riesgo. Este disco es un ejemplo de serenidad, de diálogo con las notas, no de enfrentamiento; por tanto, hay espacio, voluntad y recuerdo para que el discólico se cite con el mejor Lovano en “Paramount Quartet”. Destaca poderosamente la natural e intuitiva química del grupo.
En 2019, regresó a ECM un saxofonista y compositor renovado. Más tranquilo, profundo y elástico. Ahora, en 2026, Lovano se presenta con un nuevo conjunto: el delicado guitarrista Julian Lage; la fluida pulsión del contrabajista Asante Santi Debriano y la fuerza rítmica y funk del batería Will Calhoun, de Living Colour. Solo hay que escuchar cómo invoca al combo en “Fanfare for Unity”, original del saxofonista. Ahora, Joe Lovano llega a otro estadio, que muestra una conceptualidad al denominar el grupo y el álbum de la misma manera. Paramount Quartet responde como un combo sutil, imaginativo y enérgico.
En el tema de apertura, los aromas folk de la preciosa “First Song”, de Charlie Haden, se deslizan por la americana. En “Amsterdam”, el cuarteto apela a la vanguardia, la improvisación mediante brillantes diálogos. Y en el tema que cierra, “Congregation”, se descubre la faceta más juguetona del saxofonista en una plataforma bebop que se desliza entre notas que brillan y danzan entre influencias de blues y una elegancia natural.
Muy agradable, por romántica y emotiva, la interpretación post-bop de “Lady Day”, que Wayne Shorter compuso en honor a Billie Holiday. Como la atmosférica “The Call”, en que se lucen el guitarrista y el contrabajista. El cuarteto consigue engranar un sentido más europeísta del jazz, cosa que parece dar la razón a aquellos que dicen que en la americana hay espacio para el jazz. En los últimos años, el toque Joe Lovano sigue evolucionando. Ante el talento y la fantasía del saxofonista norteamericano, solo resta que el audiófilo disfrute desde la admiración más serena.