Llevo varios días, desde que he visto Interstellar, intentando dar con el nombre de algún realizador actual que valore menos la inteligencia del espectador que Christopher Nolan, y creo que no lo hay o por lo menos no se me ocurre nadie con tan poca vergüenza como este.

El problema, claro esta, no sólo reside únicamente en la estupideces que rueda este señor, sino en la respuesta tanto de público como de cierto sector de la crítica que están llevando esta cursi, grandilocuente y tremenda tomadura de pelo a convertirse en una de las películas destacadas del año.

Intelestellar gusta y parece ser que mucho…

Incluso en lo que claramente es una campaña promocional orquestada se le dedican artículos científicos (o pseudo científicos) e incluso se habla ya de las aportaciones del film a la física cuántica, ¡ Por Favor ! ¿Nos hemos vuelto locos?

Con Interestellar, este iluminado, se supera a si mismo y eso que había dejado el listón bien alto con otros truños infumables como son por ejemplo Origen o su “profunda” visión de la saga Batman.

El cúmulo de despropósitos de esta epopeya hiper espacio temporal monstruosa es tal, que es complicada tarea citarlos todos.
Con un guión deshilachado, totalmente incongruente y excesivamente moña, un montaje soporífero y un metraje alargado que aburre hasta la desesperación consigue un film tan empalagoso que provoca caries.

La peor película o una de las peores que pueden disfrutar hoy en día en nuestras pantallas. No les recomiendo que la disfruten.