Instrucciones para hacer una lista musical del año

Ya sabéis que con los últimos días del año se disparan en los medios de comunicación las retrospectivas igual que el consumo de mazapanes y langostinos. Algunos, novatos en este tipo de tarea, nos preguntamos si sabríamos enfrentamos al reto a puerta gayola y claro, de inmediato vienen los lances y complicaciones del hecho. Los aprendices agradeceríamos una masterclass en Ted o tutorial de YouTube by Arguiñano para hacerlo correctamente. Una especie de lista de buenas prácticas como la siguiente:

1. No mezclar canciones con álbumes, conciertos o vídeos

Me digo, venga, voy a hacer mi lista de lo mejor del año, con canciones como esta:

https://youtu.be/ltbdHQHQkFE

Enseguida dudo si debería centrarme en una cosa o en otra. A lo mejor debería hacer una lista de conciertos. Este año me gustó mucho el de Mdou Moctar en Madrid. Aún no había prestado atención a la música tuareg y entonces empecé a escucharle a él y a Bombino.
Claro, es que se puede hacer una lista de cualquier cosa. ¿Dónde tendría que meter el documental Stop Making Sense en el Cine Doré? ¿O el de Chavela Vargas en el InEdit? Creo que no he visto suficientes documentales este año como para hacer una lista.

2. No valen cosas de otros años

Obviamente, esta es una regla básica, y es el mayor sufrimiento cuando te pones a hacer una lista. Porque, lo siento mucho, sí, a menudo llego tarde. Matadme. Bombino ya estuvo de moda hace años, The Talking Heads ni te cuento. Y así todo el rato…

Por ejemplo, en 2015 he vuelto a prestar atención y me he enganchado mucho a discos como «Peores cosas pasan en el mar», de The Secret Society, «El ritmo de los acontecimientos» de Joaquín Pascual o «Deletrea» de Hans Laguna. Pero claro, no hay mayor fail que poner en tu lista algo del año anterior.

3. Menos aún, de otras épocas

Nuestra batera Elisa ha sacado este año «Medianoche/mediodía« con el seudónimo de Caliza, y es un disco muy bueno.

Pero aparte de eso ha tocado con gente guay como Molly Nilsson, a la cual he escuchado mucho, o Crash Course in Science. Hay estilos musicales que no conoces bien y que, cuando te interesas, es como «abrir la caja de Pandora». Este ha sido el caso para mí con cierta música electrónica.

¿Y cuando te da por volver a esos discos que tanto significaron para ti en tu adolescencia? Este año me he puesto a repasar a Extremoduro, Roxy Music, Loquillo, Kiko Veneno… A ver qué haces con eso.

4. No centrarte en música de tus amigos músicos

Con los últimos discos que he mencionado, ya hablo de mucha gente que conozco porque toco en un grupo de música. Y es que los músicos solemos escuchar mucho a gente de nuestro entorno, que toca con nosotros o sale en los mismos medios. Y no por nada, sino porque nos gusta de verdad. Para seguir completando la lista, debería mencionar a Les Sueques, Hazte LapónLas RuinasFrancisco Nixon o Mujeres y muchos más.

5. Y mucho menos en la tuya

Cada vez que veo a los candidatos votar en las elecciones, pienso en la extraña sensación que debe ser votarse a sí mismo, y se me ocurre que es como cuando sacas un disco y piensas que debería salir de los primeros en las listas. Nosotros no hemos sacado disco este año, pero sí que hemos compuesto canciones, y me gustan mucho. Los músicos nos enamoramos de las canciones que hacemos. No creo que nos deba hacer sentir mal esto.

Pablo_iglesias_votando

6. Evitar guilty pleasures

Creo que, para muchos de mi generación, este ha sido el año en el que nos hemos dado cuenta de que los gustos musicales de la chavalada están cambiando radicalmente. Algunos cayeron leyendo artículos de Vice sobre Pxxr Gvng, otros a través de la canción que ha dedicado C. Tangana a Carlotta de Hinds, o de cualquier otra manera. La primera reacción suele ser de rechazo, de menosprecio. Incluso hay quien se espanta por el sistema de valores de esta gente. Como siempre que ha surgido un movimiento nuevo, por otro lado. Y después te empiezan a gustar cosas. Pero claro, a ver qué hueco le haces en tu lista.

7. Hay cosas que sencillamente se deben quedar fuera

Y es que las listas a veces quedan raras si metes cosas que no tienen nada que ver con el resto. A principios de septiembre pasé semanas malas en las que no podía dormir, y me puse a escuchar «Late Night Tales» de Jon Hopkins. No lo he vuelto a escuchar desde aquellos días. Ahora lo escucho y no sé ni porqué me gustaba. Pero lo escuché mucho y me ayudó a desconectar. Es un disco importante para mi este año, aunque se debe quedar fuera.

Y aquí termina mi «anti-lista» del año. Quizás, ahora que sé cómo se hace, sea este buen punto de partida para hacer una de verdad. Mientras me decido dejaré que se ocupen de ello profesionales del tema, todos esos que escuchan las novedades semanalmente y son capaces de estructurar su opinión sobre ellas. Esos extraterrestres a los que llaman «prensa musical«.