Imprescindibles del Primavera Club 2016

Treinta y siete artistas y bandas emergentes congregadas del 21 al 23 de octubre en las insignes salas Apolo y La [2] de Apolo barcelonesas —con el novedoso añadido de cuatro actuaciones diurnas y gratuitas en el Centre Cultural Albareda— nos aguardan. Eso es lo que se nos avecina con una nueva edición del Primavera Club, el «hermano pequeño» del Primavera Sound. Genial, por supuesto,… pero, ¿ya habéis hecho los deberes? En Indienauta sí, y, sin pretensión de ofrecer un artículo ni mucho menos exhaustivo, hemos seleccionado nuestra decena de imprescindibles, más un breve anexo final con sugerencias adicionales, para esta edición. ¡Al lío!

Boys Forever
Mientras esperamos que Veronica Falls vuelva a dar señales de vida, no podemos decir que sus miembros nos estén dejando huérfanos de pop luminoso y revitalizador. Siguiendo los pasos de James Hoare con Ultimate Painting o The Proper Ornaments y Roxane Clifford con Patience, ahora le toca el turno a Patrick Doyle, que tras formar Correcto junto a Paul Thomson de Franz Ferdinand, se estrena en solitario con Boys Forever (Amour Foo, 2016), un debut que navega bonancible entre el power pop y el sunshine pop de la costa oeste norteamericana y augura perfectos atardeceres otoñales… dentro de La [2] Apolo.

Lucy Dacus
«Saltamos» a la costa este para descubrir a esta joven de Richmond, Virginia, cuyo primer trabajo, No Burden (Matador Records, 2016), la ha catapultado como una de las promesas a seguir en la escena singer-songwriter estadounidense. Combinando músculo y pegada indie rock, un sorprendente olfato melódico, junto a introspectivos remansos folkies, Dacus parece destinada a ganarse, por derecho propio, un lugar «al ladito» de nuestras queridas Sharon Van Etten, Angel Olsen, o Courtney Barnett. Muchas ganas de comprobarlo en directo con nuestros propios ojos… y oídos.

Public Access T.V.
¿Los nuevos Strokes —entiéndase, claro, cuando los Casablanca y compañía importaban—? Como cada año ese eslogan se repite cual aburrido soniquete para no menos de una decena de bandas, uno se pone inmediatamente a la defensiva. Y, aunque a mi juicio, la etiqueta vuelve a estar equivocada, los motivos en este caso son más que esperanzadores. Absorbiendo el desenfado y la socarronería de los Cars, Nick Lowe o los Crystals, el joven cuarteto neoyorquino liderado por John Eatherly se presentará en Barcelona con «Never Enough” (Cinematic, 2016) bajo el brazo y la promesa de hacernos «mover el esqueleto» con sus píldorazos new wave.

Yumi Zouma
Todo buen festival que se precie debería contar, SIEMPRE, con alguna banda neozelandesa, «patria» del mejor indiepop. Y aunque el sonido de este cuarteto presidido por la sedosa voz de Christie Simpson se mueva por otros derroteros, dreampop de ambientes mucho más sintéticos y digitales, la sugerente calidez de sus EPs y, finalmente, su primer largo Yoncalla (Cascine, 2016), que se ha hecho de rogar —poderosas circunstancias personales— debería situarlos en breve como uno de los nuevos abanderados del synth-pop. Dejad paso a «los Churches de la antípodas».

El Lado Oscuro de la Broca
¿Cuarenta minutos les dan? Pues cuarenta minutos de trallazos garantizados, oigan. La aplanadora noise-rock de Zamora está de vuelta con Poderosa, segundo disco que verá la luz este mes de octubre, tras apabullarnos el año pasado con su debut Beta (El Genio Equivocado, 2015). Así que la oportunidad que nos brinda el Primavera Club promete tantas novedades como abrasiones sónicas, «excursiones» experimentales, ritmos palpitantes y quintales de feedback. Por si no ha quedado claro aún, son un grupazo en directo. No os los perdáis.

C Duncan
Para quien escribe, repasar el cartel poco tiempo antes de que el Primavera Club tenga lugar en busca de nuevas bandas/artistas es uno de los mayores placeres, un factor clave que hace del Festival —igual sucede con su primaveral hermano mayor— un evento imprescindible. Porque uno siempre encuentra alguna propuesta que le deja patidifuso. Es el caso de este artista visual y músico escocés, cuyos LP “Architect (Fat Cat, 2015) y su recién estrenada continuación The Midnight Sun, son dos sorpresones en forma de folk-pop pastoral del siglo XXI, algo así como cruzar a Fleet Foxes sin hippismos —gracias— con el Sufjan Stevens de The Age of Adz sin «indigestión de Casios» —muchas muchas gracias—. A descubrir.

Pauw

Cambio de tercio. Nos pasamos a la psicodelia pop más lisérgica con este cuarteto de Twente, Países Bajos —fácil asociación de ideas/sobran los comentarios— que ya desde el mismo título de su disco, «Macrocosm Microcosm” (Caroline, 2015), dejan clara su intención de abrirnos «las puertas de la percepción» —Aldous Huxley y Timothy Leary estarían orgullosos de ellos—. Revisión del flower-power sónico sesentero en pleno siglo XXI, en «la era de Pokémon Go», siguiendo la estela de Temples o los primeros Tame Impala. Todo un reto que en Barcelona se presenta en el momento adecuado. A fin de cuentas, ¿octubre es el mes de acuario, no?

Minor Victories
Sobre el papel, debería ser el concierto del Festival. Supergrupo con miembros de Mogwai, Editors, el director de cine James Lockley y la gran, eterna, Rachel Goswell de Slowdive —uno apenas es fan—. Fantástico disco de título homónimo (PIAS, 2016), destinado a estar en la mayoría de listas —o debería— de lo mejor del año gracias a su amalgama de shoegaze sibilante, post-rock cinemático, post-punk sombrío y catarsis pop. Una de las citas obligadas de esta edición, sin duda.

Whitney
De las cenizas tras la disolución de los Smith Westerns ha surgido nueva vida musical. Primero con la carrera en solitario de Cullen Omori y, ahora, con la banda de Julien Ehrlich y Max Kakacek y su flamante, muy elogiado debut “Light Upon The Lake” (Secretly Canadian, 2016). Siguiendo la estela dejada por Girls, los de Chicago transitan con liviana y relajada naturalidad por sonoridades próximas a la americana, el pop californiano y el soul más contenido. Los Byrds, The Band y el romanticismo más cadencioso siguen vivos con Whitney.

Hoops
Y cerramos nuestros indispensables con el grupo de Drew Auscherman, recién fichados por Fat Possum y con tan solo un EP homónimo en la calle tras varias maquetas. Claramente alineados con el jangle-pop más envolvente y ensoñador, entre los DIIV más reposados y Wild Nothing, los de Indiana atrapan gracias a sus ambientes nocturnos, sus aromas lo-fi y, sobre todo, a unas melodías de guitarras que parecen estar siendo tocadas desde las profundidades marinas. Otro nombre a descubrir.

¿Más madera? Por supuesto, aquí van más propuestas a tener en cuenta. De la cuota nacional, hay que destacar sobremanera el pop radical —porque es libre, directo a la raíz, al tuétano de la canción, sin miedos ni ataduras— de Gúdar, el secreto mejor guardado de la escena underground barcelonesa; la imparable, contagiosa alegría y desparpajo que transmiten las novísimas Yumi Yumi Hip Hop y su punk-pop made in C86; y el post-rock de primoroso alcance melódico de Retirada!. Y de vuelta a la oferta internacional, subrayar la belleza de Amparo, el estreno en solitario de Maria Usbeck —ex Selebrities—, abandonando la new wave y el inglés para adentrarse en sus raíces latinoamericanas y la electrónica más refinada; el folk-rock de alta intensidad de la británica Anna B. Savage —atentos al vozarrón que tiene—; o, hablando de voces, la del danés Søren Juul, y su espectral pop quebradizo con ribetes electrónicos a lo Justin Vernon.

Como veis, va a haber para todos, como siempre, en el Primavera Club. ¡Nos vemos allí!