7.3
Score

Final Verdict

“Every Loser” es entretenido y resultón, que puede que no esté al nivel de sus mejores trabajos, pero entrega un buen puñado de canciones para añadir a la retahíla de clásicos que atesora.

Cuando escuchas el decimonoveno disco de estudio, de un icono de la cultura rock, debes ser consciente que difícilmente vas a escuchar su mejor disco después de más de 40 años de carrera. Pero cuando ese interprete es el legendario cantante de los Stooges, Iggy Pop, sabes también que no debes dejar de escucharlo, ya que puedes estar completamente seguro que algo más que interesante vas a encontrar.

Y en los escasos 40 minutos repartidos entre las 11 canciones que integran Every Loser(2023), nos encontramos con un trabajo que supone su regreso al punk rock de antaño, con unas letras que van desde acusaciones furibundas, a cartas de amor, al uso de anuncios por palabras e incluso referencias a las redes sociales. 

Volvemos a encontrarnos al Iggy Pop de las superproducciones de “Brick by Brick” (1990), “Skull Ring” (2003) y del fenomenal, “Post Pop Depression” (2016), que incluyó colaboraciones de Queen Of Stone Age y Arctic Monkeys. Por tanto, no encontraremos nada parecido a los leves contactos “jazzisticos” de “Preliminaires” (2009), ni de las versiones del afrancesado “Après” (2013) o el meditabundo y contemplativo “Free” (2019). 

En “Every Loser” (2023) bajo la batuta del productor Andrew Watt, se producen colaboraciones, estelares por doquier, que se centran en el guitarrista Stone Gossard (Pearl Jam), el bajo Duff Mckagan (Gun’s N’ Roses), Dave Navarro y Eric Avery (Jane’s Addiction), los baterías Chad Smith ( Red Hot Chili Peppers), Travis Baker (Blink 182) y el malogrado Taylor Hawkins (Foo Fighters); que ciertamente, generan una base musical impecable durante todo el trabajo.

Nos encontramos ante el primer gran lanzamiento punk rock del año, cierto que eso es fácil si lo publicas el día 6 de enero, pero la afirmación deviene en irrefutable cuando empiezas a escuchar la primera canción del álbum, la frenética y delirante, de ahí su título, “Frenzy”, con un “riff” inicial metalero incontestable.

Pero, sinceramente, los que en ocasiones añoramos, la denominada línea Bowie, también tenemos en ésta ocasión donde elegir con los medios tiempos de “Strung Out Johnny” y “New Atlantis”, con un sonido muy marcado “goth dark wave” que no defraudan. Incluso hay tiempo y espacio para una balada country como “Morning Show”, con la habitual exposición de flaquezas y derrotas personales varias.

Destacar otro momento álgido y destacable con la “mainstream”, ochentera y stoniana  “All the Way Down”, o lo que sería la inmejorable definición posible de una canción rock con “Modern Day Rip Off”, donde un riff repetitivo, una línea de bajo que serpentea en segundo plano durante toda la canción y una batería contundente sostienen un buen tema, sin olvidar la resultona “Neo Punk”, cuyo título ya no alberga dudas de hacia donde nos dirige.

El trabajo también atesora letras delirantes sacadas de anuncios por palabras de un diario, en la bohemia “The News for Andy”, o “Comments” de la letra de la cual sale el título del álbum, con un bajo excepcional y con la póstuma participación de Taylor Hawkins. Para abocarnos hacia un final, con lo que parece ser la tendencia inevitable del “Spoken Word” como un “mantra” que no puede faltar hoy en día en todos los trabajos que se publican, aunque en este caso el “suplicio” queda recogido en el minuto escaso de “My Animus”, o la ascendente “The Regency” como canción final de salida, mas que aceptable, que gana si consigues superar su no muy acertado inicio.

Iggy pop merece todo el respeto, por seguir en activo, por su larga carrera, por los magníficos temas publicados en todos estos años, por las influencias y tendencias que ha generado durante décadas, por la entrega en sus todavía legendarios y adrenalíticos conciertos, pero ello no es óbice para valorar este Every Loser” (2023) como entretenido y resultón, que puede que no esté al nivel de sus mejores trabajos, pero entrega un buen puñado de canciones para añadir a la retahíla de clásicos que atesora. Y, sinceramente, si la primera estrofa de la primera canción del álbum es: “Got a dick and two balls, that’s more than you all”, no caben mas comentarios, ni tampoco se lo vamos a discutir a estas alturas de la vida.