Con menos gravedad y con un sonido mucho más próximo al de bandas norteamericanas de los noventa, Wasteland es un disco de rock certero y potente desde su inicio. Ya desde los primeros acordes de “Grow deaf with silence”, hasta el temazo que da título al disco, una sucesión de riffs talentosos dejan un poso de frescura, a la vez que huele a clásico moderno. Sin estridencias, pero con guitarras de una profundidad sincera, Wasteland es un disco aguerrido, de esos de fácil digestión pero que requieren ser degustados sin cesar.

Excelente frontman y mejor vocalista, Ricardo Rodríguez compone todos los temas del disco, a excepción de dos canciones compuestas al alimón con Mito, bajista de la banda. Majestuoso y con canciones incontestables, Wasteland es una pequeña joya descarnada, que se desagarra con cada escucha al grito del mantra noventero “No more pain”. Amantes del sonido Seattle y del hard rock nortemaericano, Holywater consiguen enlazar influencias, releyéndolas en una traducción que logra no sonar anacrónica.

Atención, porque estamos ante uno de los mejores discos nacionales de 2012. Desde luego que en mis listas, Wasteland no podrá faltar. Dis-ca-zo.