8 Oct 2026 15.035 artículos desde 2008
Libros

Hilma af Klint, César Herce y Manuel Romero (Norma Editorial, 2026)  

Esta novela gráfica, aunque no lo parezca, se enfoca en una reparación histórica. El ya obsoleto concepto de la guerra de sexos es la (ir)realidad del asunto que nos ocupa. Una grande del arte moderno ha permanecido a oscuras durante casi un siglo. La pintora sueca Hilma af Klint (1862-1944) fue la precursora del arte abstracto y no otros, obviamente hombres. En otras palabras, se adelantó al propio Vasili Kandinsky (1866-1944), considerado hasta no hace tanto pionero de la pintura abstracta. 

Hilma af Klint. La voz en el templo pone de manifiesto la vanguardia y la tradición de la artista sueca. Sin embargo, su obra pictórica figurativa ha quedado relegada ante sus cuadros abstractos. Recientes exposiciones, aquí y aquí, han puesto coto a esa exageración. Un aire de sensatez indica que su magnetismo es producto del tiempo que le tocó vivir, pues mientras experimentaba en el futuro junto a otros visionarios, también era una magnífica artista normativa. 

La narrativa gráfica de Manuel Romero no solo es de gran calidad, sino que desprende un qué muy orgánico que alcanza a la pintora y su obra, y quién sabe si a la propia «lectura visual» del dibujante. Sea como fuere, el efecto visual de su trabajo impacta. También destaca la manera como traduce las emociones de los protagonistas. Sus colores poseen un halo cinematográfico cálido que le sienta bien al guion y los diálogos de César Herce, nacidos a partir de una notable búsqueda documental, que se luce en un vibrante prólogo protagonizado por un descolocado Kandinsky, y el epílogo, tras la muerte de Klint, en el que su sobrino y albacea recibe el legado de su tía que trastocará de manera severa los fundamentos preconcebidos tanto de la abstracción como de la pintura que lo representaba.       

Resulta difícil no conmoverse con la vida de la de Klint, su inteligencia y perspicacia extrasensorial —formaba parte de un grupo de médiums, Las cinco (De Fem), junto a Anna Cassel, Cornelia Cederberg, Sigrid Hedman y Mathilda Nilsson— y la percepción del mundo terrenal y la del más allá. La obra Caos primordial surge de una de esas sesiones de espiritismo en las que plasmaba la invisibilidad. A la biografiada siempre le interesó la exploración del más allá. 

La pintora nació en el seno de una familia acomodada, cosa que le permitió estudiar, formarse y expresarse en la Real Academia Sueca de Bellas Artes, que fue una de las primeras instituciones europeas en permitir a sus alumnas dibujar a partir de modelos vivos. La biografía de la artista ha supuesto un reto de altura para los autores. El desafío gráfico es enorme, con unos resultados espectaculares. El libro se presenta en una muy cuidada edición en cartoné y papel satinado que invita a sumergirse en la historia y deleitarse con la obra de los autores y la personalidad de Hilma af Klint, sin prisa alguna.

* Imagen de cabecera a cargo de Sara Cuerdo para LaRioja.com