Hoy en Indienauta tenemos una reseña muy especial. Una reseña de un fanzine de mierda. Si amigos, han leído bien. De mierda. Pero no se escandalicen del todo. Está es mierda de la buena. El colectivo Dehavilland -atención garantes de la seguridad y monopolistas de las fuerzas del orden, aquí hay una “peligrosísima agrupación” uniendo fuerzas y utilizando su pensamiento de forma “aterradoramente” independiente- presenta el cuarto número de su fanzine trimestral Clift. Y, fieles a su lema «nos gusta lo inquietante», la obra -siempre monográfica- está dedicada a la hez, la caca. La mierda. Montones de ellas.

¿Por qué el excremento? A los hombres y mujeres de Dehavilland parece perturbarles notablemente la desmedida obsesión del ser humano por ocultar el papel que los zurullos tienen en nuestra vida. Un rol que, como bien apuntan, nos esforzamos en disimular, por alejar de nuestras mentes, pero que es, angustiosamente, enorme. Pudor y escatología, expuestos como los extremos tolerados por la sociedad, se citan en este peculiar y cuadrado fanzine para demostrar que, queramos o no, hay bastante que decir sobre nuestros residuos.

En apenas 50 páginas, brillantemente editadas -el fanzine es un objeto hermoso en sí mismo, valdría la pena celebrar su mera existencia física-, Clift nos ofrece una inconcebible multitud de enfoques sobre nuestras defecaciones. Prepárense para ser informados con un puñado de datos sobre los que -si es usted normal- nunca se había propuesto saber; reír con viñetas atroces; descubrir como el séptimo arte -magnífico artículo éste- pasó de ocultar los retretes a jugar con el surrealismo para acabar abrazando su expresión más gore; aprender la existencia de una escala de heces -la escala de heces de Bristol-; y comprobar como se puede crear una profusa literatura alrededor de las boñigas, con varios relatos donde la notable redacción del colectivo da rienda suelta a su imaginación. Y aunque lógicamente la calidad de los cuentos es la parte más desigual del fanzine, la media es sorprendentemente alta y audaz.

En definitiva, una publicación a celebrar. ¡Mucha mierda para los próximos números, que esperamos leer pronto!