No voy a negar que mientras disfrutaba de la presentación de Helado Negro el pasado mes de junio en el Primavera Sound, estaba pensando que me haría más ilusión verlo en sala, tal y como lo hice en noviembre de 2019. No es que estuviese mal su paso por el festival, tocar durante el atardecer en un escenario de mediana escala y con vista al mar suena idílico, pero sentí que se me escapaban sonoridades y el ambiente de festival es lo que es.

Hacia el final del verano, Roberto Carlos Lange anunció que se embarcaría en una mini-gira por varias ciudades españolas durante el mes de octubre, siendo Barcelona el último destino. Esta visita lo llevó por Santiago de Compostela, Madrid, Valladolid, Valencia y Donosti.

Los que asistimos el miércoles 5 de octubre a la Sala Wolf, esperábamos con ansias ese baño de nostalgia y calidez que nos regala Helado Negro en forma de canciones. Lo primero que notas en escena es su apacible sonrisa, ya luego entras en los detalles. Vestido de pies a cabeza de negro impoluto, se podía leer en la parte de atrás de su cinturón la frase “Far in”, nombre de su última producción discográfica editado el año pasado por 4AD.

Encima del escenario lo acompañan dos músicos increíbles que ayudan a crear la atmósfera perfecta. A su derecha, Andy Stack, cuya versatilidad en el bajo genera un flow tan sabroso como delicado. Del lado izquierdo, Pinson Chanselle en la batería, que hilvana melodías jazzísticas que acompañan la guitarra eléctrica y los sintes de Roberto.

Como era de esperarse, se dejaron caer variedad de temas de su último disco: ‘Purple tones’, ‘Outside the outside’, ‘La naranja’ y ‘There must be a song like you’, por nombrar algunos. ‘Gemini and Leo’ fue una de las más coreadas por la audiencia, mientras Roberto cerraba los ojos y movía sus caderas al ritmo de lo que él mismo denomina “psychedelic meneíto”.

Para el encore se dejó algunas de las favoritas y que forman parte de This is how you smile” (RVNG, 2019). Es innevitable acompañarle en el coro de Running’, pero lo más característico es que el público no lo hace de forma desaforada, sino que intenta imitar esa pasividad en la voz de Roberto. Otra celebrada y coreada bajo la sonrisa y aprobación del cantautor fue ‘País nublado’. 

Un viaje de hora y media donde salimos flotando en la nube del dream folk concebida por Helado Negro. Sin duda, un buen inicio del otoño.

FOTOS: Verónica Estrada