En un año en el que por lo menos dos Obras Maestras como son “La vida de Adèle” y “La venus de las pieles” competían por los máximos galardones del Cine Francés junto con películas nominadas tan interesantes y sobresalientes como “El desconocido del lago” o “El pasado”, la academia francesa ha decidido premiar con 5 Cesars al debutante Guillaume Gallienne con una comedia que es su peculiar autobiografía.

Todo un acierto por parte de la academia del país vecino el premiar una película que necesita de estos premios para su difusión y que de otra manera no habría llegado a saltar fronteras y estrenarse en nuestro país.

Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!” es una película singular, diferente, divertida, teatral, kitsch y deliciosamente marica.

Muy bien dirigida (atentos a un par de planos secuencias muy elegantes y rodados con precisión) e interpretada por un autor proveniente del teatro que intenta superar con esta su opera prima su complejo de Edipo, bromeando sobre sus relaciones familiares,  sus miedos y la búsqueda de una identidad haciendo especial hincapié en una madre que el mismo interpreta de manera sublime.

Mucho de verdad contiene esta en ocasiones surrealista comedia, sobre todo no ocultando un snobismo y un pijoterio vocacional del que no y rozando muchas veces lo hortera.

Se podría decir que está a medio camino entre la alta comedia francesa de Agnès Jaoui y el cine chabacano de  Jean-Marie Poiré.

Un destacable y laureado debut para un prometedor descubrimiento del cine de nuestro país vecino al que ya han bautizado como “el Almodóvar francés”.

Una película muy aconsejable aunque solo sea por escuchar a Julio Iglesias cantando “Vous les femmes” en una banda sonora tan delirante y deliciosa como las imágenes que acompaña.