7.8
Score

Final Verdict

‘Seeking New Gods’ es otra muestra más de que Gruff Rhys es uno de los grandes compositores de nuestros días. Porque, además de dejarnos un buen puñado de canciones notables, también nos mete de lleno en ese mundo peculiar suyo que tanto nos gusta.

Es imposible no adorar a Gruff Rhys y no sentir curiosidad por su mundo tan peculiar. El artista galés se reinventa temáticamente con cada nuevo lanzamiento que edita, y siempre consigue que sus discos tengan un interés especial más allá de lo estrictamente musical. Puede ser una búsqueda de sus raíces, como en el caso del genialAmerican Interior’, o un álbum conceptual sobre el creador del Delorean, como en el debut de Neon Neon, uno de sus otros proyectos. Y si nos vamos al caso que nos ocupa hoy, nos encontramos con que se ha inspirado en el Mount Paetku, un volcán en activo que se encuentra en el este de Asia. Algo que también le ha servido para reflexionar sobre el ser humano y el paso del tiempo. 

Grabado tras una gira por EEUU junto a su grupo y mezclado en Los Ángeles con el productor Mario C (Beastie Boys), ‘Seeking New Gods’ es la colección de canciones más pop que ha editado Gruff Rhys en solitario hasta la fecha. Y si hablamos de pop y de Gruff Rhys, hay que mencionar a Super Furry Animals. Porque parece que ha querido echar la vista atrás, y acercarse al sonido que hizo que su banda se convirtiera en toda una sensación en los noventa. Algo que se puede apreciar en la fantástica “Loan Your Loneliness”, en la algo sucia “Hiking in Lightning”, y en esa pequeña locura llamada “The Keep”. 

Si hay que decir que no ha dejado de lado el pop preciosista que se apoya fervientemente en un piano. Es un tipo de canción que le ha funcionado muy bien en los últimos tiempos, y aquí nos deja algunas muestras brillantes. Es el caso de esa maravilla llamada “Mausoleum of My Former”, con la que abre el álbum de la mejor forma posible. Porque, además, cuenta con la ayuda de unas trompetas que le dan bastante vida. También da buenas muestras de este sonido en “Can’t Carry On”, donde, además, tira un poquito de su lado más psicodélico. Y es que, la música de Gruff Rhys no sería la misma sin esas dosis de psicodelia. Como bien muestra en la parte final de “Holiest of the Holy Men”. 

A pesar de ser un trabajo mayormente animado, para sus últimos minutos ha preferido bajar un poco las revoluciones y dejarnos dos temas como “Everlasting Joy” y “Distant Snowy Peaks”. Y la verdad es que nos da una de cal y otra de arena. Porque en la primera se le va un poco la mano con la duración y termina llevando un poco al tedio. Y eso que ese toque de piano suena de maravilla, pero acaba siendo un tanto repetitivo. Sin embargo, en la segunda, se contiene un poco más, y nos deja una preciosa balada en la que unos teclados ensoñadores se alían con el omnipresente piano.