7.3
Score

Final Verdict

La gran pega del segundo trabajo de Goat Girl, es que han querido abarcar mucho, y en algunos temas se lían un poco. Pero también es cierto que hay momentos en los que el experimento les sale muy bien, y ahí es donde ‘On All Fours’ funciona a la perfección.

Goat Girl han tardado muy poco en cambiar de rumbo. La banda británica ha pasado de la crudeza del rock más o menos árido que inundaba su debut, a un sonido mucho más luminoso y ecléctico en su segundo trabajo. Por resumirlo de alguna forma. porque estamos ante un disco lleno de capas y de ingredientes que hacen que, en algunos momentos, se les vaya un poco las manos. Así, aparecen ritmos más bailables, sintetizadores lo-fi, e incluso algún que otro toque étnico. De hecho, se podría decir que han pasado a convertirse en algo así como unas The Slits del Siglo XXI. 

Una de las cosas que más sorprende de ‘On All Fours’ es el toque de psicodelia que le han dado. Una psicodelia que llevan a sonidos puramente pop, y que terminan acabando en la inevitable comparación con Stereolab. Algo que se puede apreciar fácilmente en cortes como “Jazz (In The Supermarkert)”, “Once Again” y “P.T.S. Tea”. De hecho, las tres van seguidas en la secuencia del álbum. Pero lo que más sorprende del disco es el carácter puramente electrónico que tienen “Sad Cowboy”. Aquí se van directas a la pista de baile y no se cortan a la hora de meter sonidos sintéticos, e incluso un piano absolutamente house -esto último también se puede escuchar en la parte final de la deliciosa “Closing In”-. Y la verdad es que el resultado no puede ser mejor. 

La crudeza más rock que aparecía en su álbum de debut es casi una anécdota en este trabajo. Se pueden escuchar guitarras más contundentes en cortes como “Badibaba” y “The Crack”, pero no es lo que predomina en el disco. Porque, de hecho, al final del mismo, incluso se relajan un poco más. Temas como “Anxiety Feels” y “A-Men”, nos presentan a unas Goat Girl que se meten de lleno en sonidos más etéreos y ensoñadores. Es más, se podría decir que en “They Bite on You” y en la estupenda “Bang” se han fijado en una banda tan personal como Broadcast