8.0
Score

Final Verdict

Ghost Transmission rinden un estupendo homenaje a la música de los 50 y los 60 en 'Get Me High', su disco más pop hasta la fecha, y casi se podría decir que el mejor de su carrera.

Pocas bandas nacionales han sabido reflejar tan bien el sonido norteamericano de los 50 y los 60 como Ghost Transmission. El grupo de Xàtiva ha mostrado su amor por Phil Spector, por el rock de chupas de cuero y tupés, y por las dulces melodías pop, en prácticamente todos sus trabajos. Eso sí, regándolo todo de buenas dosis de distorsión. Y ahora, cinco años después de su segundo trabajo, vuelven con un disco que prácticamente es un homenaje a esos años que tanto marcaron en el mundo de la música, y en general, en la cultura popular.

Ghost Transmission se pusieron un par de normas a la hora de grabar las canciones de este trabajo. La primera era que tenían que rebajar el nivel de distorsión. Y la segunda que todas las canciones tenían que tener sintetizadores. Gracias a esto, se podría decir que estamos ante el disco más pop de su carrera. Porque, además, la producción es un tanto más luminosa que de costumbre. Aunque eso sí, hay momentos en los que no pueden evitar pisar el pedal de distorsión y dejarnos algo más de crudeza. Es el caso de la potente “Sixteen”, que cuenta con las guitarras más afiladas de todo el álbum. Pero también de la parte final de la ultra melódica “Tropic Isle”.

Get Me High’ se abre con “Get Me High (Make Me Lose My Will)”, todo un caramelo pop en el que resulta evidente la influencia de ese muro de sonido que hizo famoso a Phil Spector. Y para dar con ese sonido dejan que un sintetizador se quede con el protagonismo en parte de la canción. Así siguen en buena parte del álbum, porque, incluso, bajan más el nivel de distorsión. La cual, es prácticamente inexiste en temas como “I Move the Stars for No One” y “Rain and Clouds”, que son una autentica delicia. O esa balada llamada “Stand Still (Quiet and Free)”, que es una preciosidad.

Sería raro que una banda que reconoce la influencia de Spector no utilizara el famoso ritmo de batería del “Be My Baby”. Total, lo ha utilizado todo el mundo a largo de las últimas seis décadas. Ellos lo hacen “Your Charms Burn out Tonight”, y hay que decir que, gracias a esto, consiguen uno de los mejores momentos del álbum. Además de un hit en toda regla. Aunque para hit, esa “Heartbeat” algo más sucia que el resto del álbum, pero igual de deliciosa. Y es que, a ver quién se resiste a esos coros retro y a su juguetona base rítmica.