Todo lo que suena en este The Scarlet Beast O´Seven Heads –su tercer disco- está perfectamente arreglado, orquestado con morro fino, y construido con pulso cinematográfico en mente. Sus intenciones artísticas saltan más a la vista que nunca al ver el videoclip de Roland, I feel you, con sus abiertas referencias al Spaguetti Western y a su arquitecto sonoro, Morricone, a quien Gropper profesa devoción siempre que puede (si bien, la rama “morriconiana” que más se deja notar no es la del oeste, sino la de las películas románticas y las de terror chusco italiano de los setenta).

Basándose en estos argumentos, y con su solemne voz de barítono afectado, Gropper se presenta como una especie de Neil Hannon de la época de Fin de siècle (1998), con el añadido de algún sintetizador y demás elementos electrónicos que conviven sorprendentemente bien con los instrumentos clásicos.

Narrar el fin del mundo en clave de fino humor negro se está convirtiendo en una constante en las letras y en los títulos de canciones de Get Well Soon, algo que aquí se deja notar de manera explícita en el instrumental Let me check my Mayan calendar o en la deliciosa The last days of Rome. Pero esta vez Gropper no ha querido limitarse al lado fatalista, y ha definido este disco como su trabajo más veraniego, o dicho sea de modo más preciso, “a medio camino entre el verano y el Apocalipsis”. No se me ocurre mejor manera para definir la mezcla de fatalismo, ironía, elegancia y luminosidad que encierra este notable trabajo.