La última sensación del cine sueco viene firmada por Ruben Östlund y responde al nombre de Turist, traducida en España como Fuerza Mayor. El film es toda una avalancha de emociones y transcurre durante las vacaciones de una familia burguesa en una pista de esquí y el impacto q sobre ellos tiene el que podría haber sido un trágico incidente.

Visualmente impactante y con un ritmo contundente es toda una patada en la línea de flotación de los valores familiares de la burguesía actual, una feroz crítica al imperante machismo silenciado (y casi genéticamente aceptado) en la sociedad occidental y todo un puñetazo en el estómago a lo considerado políticamente correcto.

Rodada con una elegancia extrema que roza la perfección, es una en apariencia sutil película que ataca los cimientos mismos de la sociedad contemporánea.

Un turbador e inteligente cuento moral que resulta infinitamente desolador en su desenlace.

Una película que bien podría haberse alzado con el Óscar a la mejor película extranjera.

Prepárense a ver los 118 minutos más inquietantes de los últimos años en la gran pantalla, con el permiso de Haneke, por supuesto. De visionado obligatorio.