First Love

Género de autor

Takashi Miike, director japonés, ha cultivado una filmografía inabarcable en la que cada estreno es su penúltima película, dinamitando el concepto de autoría en el cine. De alguna manera, el tipo detrás de Audition (1999) o Ichi The Killer (2001) ha conseguido mantener la productividad de un artesano eficaz en su oficio -suele firmar dos cintas al año, en 2007, por ejemplo, dirigió cuatro- y, sin embargo, a pesar de aceptar todo tipo de encargos y moverse en cualquier género, Miike tiene un sello reconocible casi siempre. 

En First LoveMiike vuelve a un subgénero que conoce bien, el cine de mafias, de tríadas y yakuzas, con un protagonista de cine negro, un boxeador implicado por azar en un ‘vuelco’ entre narcos. Con un ritmo narrativo bestial, de pausas justas, con los planos mínimos, haciendo gala de una economía narrativa que refleja su experiencia, Miike nos embarca en una montaña rusa que tiene absolutamente de todo: combates de boxeo, chicas traumatizadas que alucinan, personajes al límite de la caricatura, humor pasado de rosca, persecuciones, tiroteos y peleas con catanas, amén de amputaciones, decapitaciones, algún momento trascendental y un clímax que repite la jugada de Miike en Dead or Alive (1999). Espero que decir esto no sea spoiler

Miike pasa de las reglas del género y de las convenciones del cine, para entregar una película muy entretenida, absolutamente excesiva, que no dejará indiferente. Estáis avisados.