First Cow es un maravilloso western firmado por Kelly Reichardt –Wendy and Lucy (2008)- cuya simplicidad te conquista desde el primer momento. Visualmente, la película utiliza el formato cuadrado para concentrar la atención del espectador, decisión que aporta la estética del cine primitivo, casi de metraje encontrado, alejándose del encuadre panorámico que relacionamos automáticamente con los grandes paisajes del género. 

Reichardt construye su película casi como un documental, en el que vemos no ya el día a día de los personajes, sino el minuto a minuto de los primeros años del siglo XIX, en el Oeste americano, en Oregón. La cámara registra cómo viven, cómo duermen y, sobre todo, cómo se alimentan, cómo buscan comida constantemente. Tiene algo de mágico el ver cómo Cookie (John Magaro) se las apaña para preparar y hornear bollos en una época en la que, el poseedor de una vaca es, sin duda, rico. En estos Estados Unidos seminales que nos muestra Reichardt, las reglas del juego están claras desde el principio: hay privilegiados y desfavorecidos, y la famosa promesa de la tierra de las oportunidades es falsa desde el principio. Cookie y su amigo King-Lu (Orion Lee) conseguirán mejorar su vida, relativamente, hasta toparse con el terrateniente que interpreta el siempre estupendo Toby Jones

Basada en una novela de Jonathan RaymondFirst Cow es también una historia sobre la amistad desinteresada, honesta y hasta el final. Un hermoso y reposado film que ha ganado el premio al mejor largometraje en la competición Albar en la 58 edición del festival de Gijón.