Hay canciones que, a pesar de no contar con un gran éxito comercial, se quedan en el subconsciente del público. Una de ellas es el “Goodbye Horses” de Q Lazzarus. Aquel tema de 1988, que terminó siendo el apoyo sonoro a una de las escenas más míticas de ‘El Silencio de los Corderos’, se convirtió en toda una canción de culto. Quizá, también, por el misterio que siempre ha rodeado a su intérprete. Y es que, tras una breve aparición cantando “Heaven” de los Talking Heads en ‘Filadelfia’, la artista norteamericana se retiró y no supimos nada de ella hasta 2018, cuando se puso en contacto con un medio de su país para comentar que estaba bien y que llevaba décadas siendo conductora de autobús en Staten Island. Ahora, por desgracia, nos hemos enterado de que una mujer llamada Diane Luckey, el que era su verdadero nombre, falleció el pasado 19 de julio.

La historia de Diane Luckey es una de esas que se dan poca veces en el mundo de la música. Según se cuenta, todo empezó cuando el director Jonathan Demme entró en el taxi que conducía en Nueva York y se quedó prendado de la maqueta de su grupo (Q Lazzarus and the Resurrection) que sonaba en ese momento. Tanto que metió una canción suya en ‘Algo Salvaje’, la que fue su siguiente película. A partir de ahí, Demme contó con ella en sucesivas ocasiones, y no sólo metió “Goodbye Horses” en ‘El Silencio de los Corderos’, también en ‘Casada con todos’, su película anterior. Pero su carrera musical no llegó a pasar de ahí. Eso sí, dejo una canción para la posteridad que ha sido recreada por bandas como MGTM, Bloc Party, o más recientemente ††† (Crosses), el proyecto paralelo de Chino Moreno de Deftones.