Como ya anunciamos en la primera entrega, aquí llega la segunda parte del «Especial recomendaciones veraniegas» con otra decena de propuestas, ahora surcando las procelosas aguas de la no ficción. Como es habitual, abundan los títulos musicales, así como ensayos muy diversos, más la feliz recuperación del cómic con un par de referencias, buscando obras que puedan atraer a cualquier tipo de lector. ¡Comenzamos! 

MÚSICA

Aquellos años accidentales, Laura Piñero (Libros Cúpula, 2023)
Siguiendo la tradición, arrancamos la segunda parte del «Especial» con música. O mejor dicho, muchas músicas, una ingente representación de la acogida y publicada por Discos Radiactivos Organizados (DRO), discográfica nacional indispensable para entender la industria nacional, sobre todo en las últimas décadas del siglo XX. Para realizar la crónica del sello independiente —uno de los pioneros en ese aspecto—, la periodista Laura Piñero ha elegido el camino más diverso y, muy probablemente, el más dinámico y atractivo. Una historia hecha de cientos de voces, citando al insigne prologuista Iván Ferreiro. Las de muchos de sus protagonistas, músicos, productores, periodistas y otros profesionales ligados a DRO. De ese modo, estamos ante una obra a medio camino entre el anecdotario y el ensayo histórico, acertada combinación que permite al lector comprender el secreto de esta compañía de discos, mucho más que el sello de la Movida. Porque aguantar 40 décadas —siempre con el matiz, relevante, de formar parte de Warner desde 1992— desde unos cimientos más que rudimentarios, cuasi azarosos,  y ser capaces ya no de albergar bandas tan distintas y célebres como Loquillo, Gabinete Caligari, Siniestro Total, Hombres G, Celtas Cortos, Extremoduro, Los Rodríguez o Duncan Dhu, sino presumir de la existencia de un ADN-Gen DRO, está al alcance de muy pocos… Raül Jiménez

Las chicas al frente. La verdadera historia de la revolución Riot Grrrl, Sara Marcus (Contra, 2023)
De una discográfica con solera pasamos a un ensayo único que rescató del ostracismo al movimiento cultural, social, político y feminista Riot Grrrl. A principios de los 90, mientras llegaba el eclipse Nirvana, nacía con la misma rabia —y en el mismo estado de Washington— esta corriente contracultural que venía a dar respuesta al hastío generalizado por la inacción gubernamental —los Clinton no cumplieron las expectativas—, a la impunidad de los abusos generalizados, el nulo avance en temas harto conocidos —libertad sexual y reproductiva, dobles raseros, techos de cristal—, y en definitiva, la invisibilización absoluta de la mitad de la sociedad. Pero estas páginas van más allá del repaso histórico, desvelando el impacto que supuso a chicas como la autora encontrarse con sus iguales y no sentirse extraterrestres. Mujeres organizadas, editoras de fanzines, impulsoras de convenciones y manifestaciones.  Protegiéndose entre ellas. Plantando cara al patriarcado sin miedo a ocupar la primera línea. Porque si algo tienen las Riot Grrrls son arrestos para que su voz e ideas sean escuchadas, sean las de las pioneras Bikini Kill, Bratmobile o Heavens to Betsy o sucesoras como Sleater-Kinney. Y aunque en el libro también habla de las grietas del movimiento, la autora cierra recordando que «every girl is a Riot Grrrl». Lo que, ahora que algunos quieren enterrar los derechos de las mujeres bajo tierra, adquiere un valor extra. Nos encontrarán de frente. Raül Jiménez  

Rolling Stone. Los 500 mejores discos álbumes de la historia, VV. AA ( Liburuak, 2023)
La revista norteamericana presenta nueva, por remozada, antología de los 500 mejores álbumes de rock, pop y aledaños, cuya primera edición, en inglés, fue en 2003, la segunda en 2013 y esta, la actual en 2020, ahora en castellano gracias a Liburuak. Votan los de siempre; o sea, la poliédrica industria musical. Un volumen de calidad superior a nivel visual —fotos de gran formato, más las portadas de todos los álbumes, a lo largo de 256 páginas—, que en su selección revaloriza la música negra —What’s Going On (1971), de Marvin Gaye, vuelve a reinar—, y la música hecha por mujeres —Joni Mitchell con Blue, también de 1971, alcanza el tercer puesto, y Lauryn Hill con su álbum de debut, The Miseducation of Lauryn Hill (1998), en el décimo escalafón. Entre los cincuenta primeros se halla el punk de NYC de Ramones, con su álbum homónimo, Ramones, 1976; la elegancia rap de A Tribe Called Quest, con The Low End Theory (1991); o el pop global de Michael Jackson y Off the Wall (1979). Un canon de la música, más allá del jazz, como Kind of Blue (1959), de Miles Davis, pierde posiciones, de la 12 cae a la 31. Mucho que escuchar. Mucho que leer. Y bastante que discutir. La cultura responde a su tiempo. Y la música no es una excepción. Más allá de lo rutilante de la posición, muchos álbumes son canon, la vigencia de otros muchos, los más, se agita con el sentir de los tiempos. Miquel Queralt

La música despierta el tiempo, Daniel Baremboim, (Acantilado, 2023) 
Unos meses después de anunciar su renuncia a la dirección de la Staatsoper de Berlín, aparece este interesante libro sobre sonido, sentimiento, emoción y música. En realidad, la colección de textos reunidos en La música despierta el tiempo es una reedición ampliada de El poder de la música, de la editorial Belacqua (2008). Las diferencias radican en la calidad de la traducción y la adición de algunos artículos: «Sobre Schumann», «Sobre Don Giovanni», «Sobre la Orquesta West-Eastern Divan», «Sobre Mozart» y «Sobre la doble ciudadanía», incluidos en la segunda parte del libro, «Variaciones», que reagrupa textos de diferente naturaleza que van desde Bach, Mozart y Schumann hasta Pierre Boulez, Wilhelm Furtwängler o Arnold Schönberg, en la que Daniel Baremboim se muestra más accesible. Aunque lo parezca no es una obra para músicos, la obra es un acercamiento a mentes inquietas.  «Cuando describimos el sonido, a menudo lo hacemos en términos de color: hablamos de un color brillante u oscuro. Se trata de una apreciación muy subjetiva», escribe el pianista y director de orquesta argentino-israelí en «Sonido y Pensamiento». Tampoco se olvida ni de Israel, ni de Palestina. Es una lectura densa, más pausada en la segunda parte, pero igualmente necesaria. El libro se acompaña de un índice analítico. Miquel Queralt

Donde ni el diablo se queda. Recorriendo el Sur con los Drive-By Truckers, Stephen Deusner (Liburuak, 2022)
Y cerramos el apartado musical con un libro bastante singular, híbrido entre la biografía de los  Drive-By Truckers y, al mismo tiempo —¿o debería decir sobre todo?— un ensayo acerca del significado, naturaleza y «estado de la cuestión» sureña. No es que el periodista Stephen Deusner se decante por una lectura histórica o sociopolítica de unas coordenadas geográficas tan idiosincráticas y espinosas de los Estados Unidos. Si no que es capaz de engarzar ese análisis de sus peculiaridades, conflictos —latentes o palmarios— y pormenores de la región a través de un recorrido, físico y emocional, por la vida y canciones de Patterson Hood y Mike Cooley —sin olvidar la etapa con Jason Isbell—, así como la trayectoria de una banda que epitomiza y, asimismo, cuestiona el Sur como ninguna otra. El resultado es una obra en las antípodas del habitual «sube-baja-sube» más anecdotario de batallitas que suelen ser las biografías musicales. Sesuda para los estándares del género o quienes esperaban temas gestados a base de moonshine y peleas rednecks. Una forma original de mostrar a un grupo distinto: enclavado en unos sonidos, estética y temáticas sureñas a más no poder. No obstante, capaz de proponer una actitud y discurso alejada de los tópicos. Sin miedo incluso a  desafiar el status quo —racismo, armas, Trump—. De las Shoals a Portland, el viaje es apasionante. Raül Jiménez

ENSAYO Y PERIODISMO

Sueños de ácido, Martin A. Lee y Bruce Shlain (Página Indómita, 2023)
Nos metemos de lleno en el terreno ensayístico con una obra de culto… sobre drogas. Concretamente una, indisociable de la contracultura, la era pop —y su lado oscuro—. Y, a tenor de este increíble relato, la historia y sociopolítica contemporánea: el LSD. Porque como reza la segunda parte de su subtítulo, la CIA, los 60 y más allá, la profusa crónica de Lee y Shlain tiene de todo. De un lado, actividades y experimentos secretos de la inteligencia norteamericana —gracias a los archivos desclasificados a los que accedieron los autores— en plena paranoia de la Guerra Fría, en busca de recursos químicos para lograr los mejores resultados en interrogatorios o un arma incapacitante en conflicto. Por el otro, una intelectualidad y elementos culturales atraídos por esos psicotrópicos capaces de alterar, expandir la conciencia y la creatividad. Aldous Huxley, Alan Watts, Allen Ginsberg, William Burroughs, Abbie Hofmann, por supuesto Tim Leary —no os perdáis sus memorias, hermano pequeño de este libro—, Jim Morrison, John Lennon, Ken Kesey y sus «alegres bromistas»… Hasta que el LSD se populariza y flowerpoweriza vía hippismo, mientras el FBI le declarara la guerra. Psiquedelia versus política. Movimientos socioculturales comunales frente a la represión. Ahora aterrador, luego hilarante y siempre fascinante, Sueños de ácido es un «pasote»… «Tune in, turn on, drop out!» Raül Jiménez

Por nuestra cuenta, Judi Chamberlin (Katakrak, 2023)
Cambio de tercio con un ensayo con mucho de autobiografía —o viceversa— sobre salud mental, escrito desde la subversión, el feminismo y el «Orgullo loco». Judi Chamberlin fue una activista política y educadora vinculada al movimiento por la igualdad de derechos de las personas psiquiatrizadas —de hecho, este es su manifiesto fundacional—. También una superviviente al ingreso involuntario, medicación forzosa y celdas de aislamiento, método habitual de la psiquiatría en los 60 y los 70, que le diagnosticó esquizofrenia. En la línea de Espacios sin aire de Shulamith Firestone, pero con una voluntad claramente combativa, Por nuestra cuenta es una enmienda a la totalidad de los modelos sanitarios basados en el prejuicio —«cuerdismo»—, el sometimiento administrativo y, lo que es peor, el capitalismo salvaje que epitomizan las multinacionales farmacéuticas y sanitarias. Frente a ello, Chamberlin nos habla de la autogestión de la salud mental. De autonomía y apoyo mutuo. Y golpea especialmente duro ahora que la pandemia ha añadido toneladas de munición a esta era de la ansiedad que solo sabemos tratar con fármacos y cervezas —ah, la libertad, importada del modelo yanqui, donde la crisis de los opiáceos se lleva a más gente que cualquier guerra actual—. Hay alternativas. Como dijo Gloria Anzaldúa, «Estoy loca, pero elijo esta locura». Raül Jiménez

Salir de la noche, Mario Calabresi (Libros del Asteroide, 2023) 
Nuevo giro de guion con este libro que relata el asesinato del comisario de policía Luigi Calabresi –padre del autor–, que pudo demostrar que no fue responsable de la muerte de Giuseppe Pinelli, un activista anarquista, a quien se acusaba de participar, días atrás, en un atentado con bomba en la Piazza Fontana, de Milán. Durante un interrogatorio, en dependencias policiales, cayó defenestrado el 15 de diciembre de 1969. Ese día, el funcionario no se hallaba presente. Alguien clamó venganza. El 17 de mayo de 1972, elementos de Lotta Continua, organización de extrema izquierda, esperaron al comisario a que saliera de su domicilio, y en plena calle, lo ajusticiaron. La muerte de Calabresi desnudó la historia de Italia entrando en un túnel del tiempo siniestro, conocido como «los años de plomo». Mario Calabresi (Milán, 1970), que ha sido director de La Stampa y La Repubblica, construye en Salir de la noche. La historia de mi familia y otras víctimas del terrorismo un relato sereno, pausado y esclarecedor. El escritor apela a la paz, al perdón y la justicia, en el sentido de que la simbología política no debe igualar las víctimas a sus victimarios. El autor afirma que «los indultos son justos si los pide la sociedad, pero antes debe hacerse justicia». Mientras muchas familias de las víctimas esperan, la madre de Mario Calabresi se ha convertido en una heroína. Su hijo escribe que ha perdonado a los asesinos de su padre. Miquel Queralt

CÓMIC

Pepe Mujica y las flores de la guerrilla, Matías Castro & Leo Trinidad (Salamandra Graphic, 2023)
La novela gráfica presenta a un niño, criado en una familia de pequeños propietarios agrícolas de la periferia de Montevideo, desde chico, Mujica faenó en el campo; luego, se sintió atraído por las luchas sociales, convirtiéndose en activista estudiantil. Siempre tuvo a su madre, que cultivaba flores, como consejera política. Mujica conoció el socialismo castrista de joven, en un primer viaje a Cuba. Pepe Mujica y las flores de la guerrilla está firmada por el periodista y escritor uruguayo Matías Castro y el dibujante costarricense Leo Trinidad, que abastan con dibujos y «bocadillos» la vida del expresidente de Uruguay, José Alberto Mujica Cordano (Montevideo, 1935) más conocido como «Pepe» Mujica. El extupamaro fue presidente de Uruguay en el período 2010-2015, encabezando la lista de izquierdas, conocida como el Frente Popular. La mezcla de elementos reales como las escenas de la cárcel, negras y oscuras, cuál símbolos de la pérdida del espacio y del tiempo, y la luz de las flores, por la tradición familiar de Mujica, preso entre 1973 y 1985, son hilos conductores de la obra. Los ficticios son los autores autorreferenciándose en distintas viñetas. Los trazos de Leo Trinidad aportan agilidad visual y ritmo narrativo a esta obra necesaria, que refuerza el concepto de memoria histórica, tan necesaria en América Latina. El propio biografiado, en 2020, en una entrevista con Matías Castro, aprobó la obra. Miquel Queralt

Boomers, Bartolomé Seguí (Salamandra Graphic, 2023)
Finalizamos el «Especial» con un guionista y dibujante de acreditada trayectoria, el mallorquín Bartolomé Seguí, pues junto al guionista Felipe Hernández Cava obtuvo el Premio Nacional de Cómic de 2009 por Las serpientes ciegas. El galardón se entrega desde 2007. Boomers es una historia costumbrista, a ratos, triste, envuelta de pesimismo, vestido de ironía saludable. No por no saber lo que vendrá, sino por esa sensación inasible como el humo, de que el paréntesis entre la vida laboral y la muerte no tiene mayor valor. Todo ello barnizado con una mirada al presente, en el que predominan las noticias falsas y sus políticos daños colaterales, como la crisis climática. El volumen, en encuadernación cartoné, destaca por la composición, color y la expresividad de los personajes, aunque se observa cierto abuso de los coloquialismos y las frases hechas. En el aspecto gráfico, dentro de una línea clásica muy depurada, el resultado es más que notable. Las escenas de soledad y el autohomenaje al oficio de ilustrador destacan por su elegante sobriedad y esmero en el detalle. El desarrollo de la trama alcanza a Lola y Ernesto –personajes creados por Seguí en las páginas de El Víbora, a finales de los 80– y sus amigos, que temen tanto la mal llamada jubilación. Esos son los boomers reales, los nacidos a caballo de los años 50 y 60. A fin de cuentas, entre dudas y anhelos apenas insinuados, ellos pasan la vida lo mejor que saben. Miquel Queralt

¡Felices vacaciones repletas de lecturas para todos!