Ya os avisamos que volvíamos en breve y debíais permanecer atentos. Así que, sin más preámbulos, vamos con la segunda parte de este «Especial recomendaciones navideñas 2022», dedicada al «cajón de sastre» de la no ficción. Una decena de propuestas de lo mas variada, ya que encontraréis crónica periodística, deportes, política, viajes, cine y hasta arquitectura. ¡Vamos allá!

Planes para conquistar Berlín, David Granda (Libros del KO, 2022)

Empezamos con el libro más «Especial» del lote, un singular cruce entre música, periodismo y ensayo cultural. Porque en Planes para conquistar Berlín desfilan punk clandestino, Nick Cave, la Stasi, los proto-Rammstein, disidentes políticos, confidentes, espías, policía secreta, agentes dobles… Los estertores de la Guerra Fría en una obra densa y absorbente, resultado de una impresionante labor de investigación —y condensación— que a veces flirtea con el thriller político. A partir de una jornada funesta en octubre de 1987, en la que un grupo de neonazis del este reventó violentamente el concierto subversivo de Die Firma y Element of Crime en la iglesia de Zionskirche, el periodista David Granda destapa una suerte de «caja de Pandora» de estrategias represivas y resistencias socioculturales saboteadas desde dentro. Un apasionante tapiz de una ciudad —la obra debe leerse con el espectacular plano recogido en su contrasolapa— epítome de la división. Y de una época donde caos, surrealismo, y degradación fueron de la mano, deparando sus (pen)últimos monstruos en el corazón de Europa. Una lectura distinta y fascinante. (Por Raül Jiménez)

Vida de Ali, Jonathan Eig (Capitan Swing, 2022)

Pasamos a una potente dupla deportiva en este «Especial». Aunque este Vida de Ali es mucho más que la absorbente biografía del boxeador más célebre de la historia. Aquí hay intensa crónica sociopolítica de Estados Unidos a través de uno de sus personajes más icónicos. Víctima del racismo y la peor cara del sistema norteamericano enfrascado en una guerra, al que desafió con descaro y frases para la eternidad —«ningun vietcong me ha llamado negrata»—, lo que le truncó su carrera cuando era un campeón revolucionario —el bailarín del ring—. Enemigo público número uno. Pesado oficial por ser uno de los «bocachanclas» más lenguaraces del deporte. Portavoz —con todas sus contradicciones discursivas— de la Nación del Islam y, a su singular manera, de toda la lucha pro derechos civiles del movimiento negro. Mártir y héroe, primero «Dios negro», luego icono nacional y, finalmente, universal. Y un campeón de campeones cuya personalidad y deseo de ser protagonista, de ser amado, le llevó a alargar su carrera peligrosamente, exponiendo gravemente su salud. Se llamaba a sí mismo «el más grande» y, a tenor de su apasionante historia, bien podría serlo… (Por Raül Jiménez)

Club a la fuga, Vicent Molins (Barlin Libros, 2022)

Colgamos los guantes para hablar de fútbol desde una perspectiva tan crítica como actual, una lectura especialmente recomendable ahora que el Mundial de la infamia ha terminado y el debate sobre la sonrojante Superliga vuelve a la mesa. Porque tras un subtítulo que puede asustar a más de uno, Del equipo-ciudad a la airbnbización del fútbol, Club a la fuga expone con erudición y notables ejemplos —aficionados valencianistas, se siente— los motivos principales que justifican plenamente la expresión «odio eterno al fútbol moderno». O cómo podemos seguir interesados por un balompié en el que los equipos son, cada vez más, productos en manos de fondos de inversión, magnates e intermediarios. Y donde los clubes pierden vertiginosamente la vinculación con el territorio en favor de grandes grupos empresariales cuyo único interés es la explotación de marcas globales. Es un libro amargo, donde la palabra corrupción va de la mano del capitalismo depredador. Pero es una lectura necesaria para todo áquel que crea que el otrora «deporte del pueblo» no puede estar en manos de jeques, mafiosos del Ibex-35 —y sus aspirantes—, palancas mágicas que esquilman patrimonio, y sus rastreros, «chiringuitizados», medios afines… (Por Raül Jiménez)

España pagana, Richard Wright (Big Sur, 2022)

Dos libros de viajes a cargo de dos plumas de excepción para continuar el «Especial». Primero, con una referencia controvertida y olvidada del autor del indispensable Hijo nativo, resultado de tres expediciones investigativas por nuestro país entre 1954 y 1955 —a propuesta de Gertrude Stein—, cuando era un expatriado viviendo en Francia tras la Segunda Guerra Mundial. Peculiar híbrido de estilos donde Wright tira de testimonios, narración en primera persona, jugoso anecdotario, incluso situaciones ficcionalizadas para crear mayor efecto dramático, España pagana nos esboza un territorio realmente bipolar. El atraso y la pobreza al lado del encanto de sus gentes. Sin miedo a retratar escenas de miseria y mezquindad atávica —hay un claro interés por explorar las cuestiones religiosas—, su texto tiene pasajes de auténtico escozor. El fiel reflejo de las consecuencias de vivir bajo la dictadura del «yugo y la flecha» diseccionado por un escritor tan privilegiado en su prosa como acostumbrado a vivir en estados represores —nació en el Misisipi más racista y fue perseguido por su filiación al Partido Comunista estadounidense—. (Por Raül Jiménez)

Viajes con Charley, John Steinbeck (Nórdica, 2022)

Y de Richard Wright a otro maestro, el gran John Steinbeck. Publicado poco antes de recibir el Nobel e inesperado best-seller de 1960, Viajes con Charley rememora un periplo en autocaravana —románticamente bautizada como Rocinante— de más de 16.000 kilómetros por treinta y cuatros estados del país en busca de redescubrir la auténtica Norteamérica. Le acompaña su viejo y noble caniche parisino bleu Charley —maravillosa su primera descripción—. Pero más allá de perderse en los paisajes infinitos de Estados Unidos y reflexionar sobre lo complicado que es envejecer, el escritor de Salinas se detiene en sus gentes, conversando con camioneros, campesinos, cazadores, granjeros, camareros. Son esas charlas, realizadas en un periodo de especial efervescencia e incertidumbre —atención al pasaje en Nueva Orleans—, las que muestran el delicado estado emocional, entre el miedo y la esperanza, de sus compatriotas. Y las que añaden mucha más enjundia de la que cabía esperar a un título, en principio menor, pero sin duda a disfrutar —el libro se devora— a cargo de un titán de las letras estadounidenses. (Por Raül Jiménez)

Palabra de Pritzker, Llàtzer Moix (Anagrama, 2022)

Dejamos atrás los viajes para adentrarnos en el mundo de la arquitectura de la mano del periodista de La Vanguardia Llàtzer Moix, experto en este ámbito y que, con el paso de los años, ha construido una narrativa afín a sus inquietudes. Su saber se plasma en un conjunto de entrevistas que se ajustan más a la definición de ensayo, que lleva como subtítulo Conversaciones con 23 ganadores del principal premio de arquitectura y donde el autor analiza la trascendencia de un canon como son los Premios Pritzker. Los distintos textos disponen de una presentación, más la entrevista al arquitecto. En algunos casos se explica los avatares que tuvo el escritor para poder realizar su trabajo. En la nómina de entrevistados no faltan el japonés Takeo Ando, responsable del Museo Bourse de Commerce-Pinault Collection de París; el británico Norman Foster; el norteamericano Frank Gehry; el suizo Jacques Herzog, que junto a su compatriota Pierre de Meuron ejecutaron el Estadio Olímpico de Pekín; el francés Jean Nouvel; el italiano Renzo Piano, autor del Centro Pompidou de París; el japonés Kazuyo, que junto a Ryue Nishizawa Sejima realizaron la Escuela de Diseño Zollverein, en Essen, Alemania; o el portugués Álvaro Siza, autor del Teatro Auditori de Llinars del Vallès (Barcelona). También aparece Rafael Moneo, ganador en 1996, y autor del Auditori de Barcelona, al que siguieron los arquitectos catalanes Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, premio 2017, del estudio RCR, autores de las Bodegas Bell-lloc, en Palamós, Girona. Un libro singular. (Por Miquel Queralt)

Poco hombre, Pedro Lemebel (Las afueras, 2022)

Saltamos al terreno de la crónica con esta antología de textos de Pedro Lemebel —sus mejores piezas a lo largo de más de dos décadas—, convertido en autor a seguir tras enamorarme de la fantástica Tengo miedo torero el año pasado. Seleccionados y ordenados por el crítico y editor Ignacio Echevarría, los escritos del artista y agitador chileno son complicados de etiquetar y clasificar. Digamos que en ellos hay una disección, charra, profusa y polifónica, de la urbanidad y la historia de Chile… entendida siempre desde los márgenes sociales. A pie de calle, desde el proletariado. Visibilizando desigualdades, pobreza y opresiones —la de las mujeres y homosexuales—. Y reivindicando la transgresión y la disidencia —también sexual—, en la que creo, puede vislumbrarse una especie de autobiografía sincopada. Ahora rabiosa, vitriólica —hay mucha derrota y amargura aquí, cortesía de una dictadura sanguinaria, caso del conmovedor recuerdo Ronald Wood, estudiante asesinado por los militares—. Luego generosa en humor y lirismo. Memoria —impacta ese perfil de Miria Contreras, secretaria de Allende—, urgencia, protesta y dignidad de los sin voz… trasladadas al papel como nadie. (Por Raül Jiménez)

Verdades a la cara, Pablo Iglesias (Navona, 2022)

Y de una colección de textos con bastante carga política, al político —técnicamente ex, pero no cuela— más relevante de este país en, mínimo, la última década, mal que le pese —y mira que les pesa— a toda la (ultra)derecha político-mediática —azul, verde o naranja, la misma mierda es— nacional, o a los supuestos progres de la cadena del «más periodismo». Verdades a la cara. Recuerdos de los años salvajes no es ni el resumen más preciso ni el relato más brillante —ciertas repeticiones— que Pablo Iglesias Turrión, junto al periodista Aitor Riveiro, a buen seguro podrían pergeñar sobre su vertiginoso periplo político. Sin embargo, la falta de pulcritud otorga a su conversación un marchamo de autenticidad muy estimable. Son cerca de 300 páginas, en las que el ex vicepresidente del gobierno nos habla de cloacas —incluido el caso Dina—, del brutal acoso sufrido —junto a la ministra de Igualdad Irene Montero, que continúa—, de la gestión de la pandemia, de las fracturas dentro de Podemos, de las negociaciones y entrada en el gobierno… Ahora que nuestro sistema político puede quedar tocado de muerte por obra y gracia de un poder judicial en vergonzosa connivencia con el partido del antiguo régimen, leer este libro se antoja esencial para entender dónde estamos. Las veces que el lector va a acabar diciendo «Iglesias tenía razón»… Y así nos va. (Por Raül Jiménez)

Moteros tranquilos, toros salvajes, Peter Biskind (Anagrama, 2021)

Uno quería volver a hablar de cine en el «Especial», ¿así que por qué no recuperar una de las mejores lecturas sobre el 7° arte? Moteros tranquilos, toros salvajes es un relato ridículamente detallado de una generación de cineastas míticos, adentrándose en el trabajo de un puñado de talentosos jóvenes directores como Scorsese, Coppola, Altman, Ashby, Friedkin, Polanski o Bogdanovich. Y, mientras nos explica cómo se hicieron esas películas que ahora veneramos, Biskind revela mucho más. Básicamente, que fue un milagro que se convirtieran en obras maestras. Tras ellas hubo una horrible y constante batalla de egos. Un apocalipsis salvaje de gente fuera de control, escasas reglas y aún menos humanidad. Abundan sexo, alcohol, abuso de drogas hasta límites imposibles, delirios de grandeza y situaciones surrealistas, todo relatado con certera y desconcertante precisión. El lector quedará tan hipnotizado ante la cantidad de información recopilada —¿todo cierto?—, como por su libertad para plasmar una imagen tan brutal de esos 70. Peor que eso. El epílogo es un resumen demoledor, y muy vigente, del legado de la última época dorada de Hollywood. Ese Hollywood que hoy, como antaño, es un «desierto creativo» —ahora de superhéroes y sagas sinfín, Marty tiene razón—. Toda persona que ame el cine debería leer este libro, pero id con cuidado cuando lo hagáis. (Por Raül Jiménez)

Andy Warhol, Jean-Noël Liaut (Arpa Editores, 2022)

Cerramos este «Especial» con la biografía de Andy Warhol de Jean-Noël Liaut, quien siendo un experto en estos menesteres y ante la imposibilidad de entrevistar al personaje, traza la obra a partir de una serie de diálogos con personas de su entorno, como John Richardson, Stuart Preston, Lee Radziwill, Pierre Bergé o Ultra Violet. El libro incide también en la controversia en la construcción de la imagen del ilustrador, mediante el sondeo y la auscultación de las posibilidades del lenguaje visual y del «nido» multidisciplinar que supuso The Factory, que tuvo diversas sedes. Andrew Warhola (1928–1987) hizo del silencio –mejor que hablen los otros de uno– un negocio muy lucrativo. Y de los negocios, un arte. También tiene otras facetas contradictorias, cuando no oscuras, algo habitual para cimentar un mito pop, como la sexualidad y el deseo, la severa delgadez, la soledad, o la perpetua cámara, lista para retener imágenes. Con todo, lega la revista Interview, algunas películas, las portadas de álbumes de Blondie, Miguel Bosé, Aretha Franklin, los Stones, –cuyo diseño de Sticky Fingers, 1971, es de Craig Braun y solo en el concepto participó Warhol– y la famosa banana en The Velvet Underground & Nico, 1967, entre otros. Y una multitud de serigrafías. Fue uno de los pilares del pop art y un visionario de la telerrealidad. «In the future, everyone will be famous for 15 minutes», dejó dicho. Todo y más en un texto dirigido a convencidos de la valía del ilustrador norteamericano. La controversia sigue abierta. (Por Miquel Queralt)

No os vayáis muy lejos, queda pendiente acercaros las recomendaciones de ficción de este «Especial». ¡En nada las tenéis aquí!