Maltrato animal

La estupenda Eo del polaco Jerzy Skolimowski es una obra claramente inspirada en el clásico Al azar, Baltasar (1966) del maestro Robert Bresson, considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Ambas obras comparten premisa, un burro sirve de excusa para mostrar diversas historias humanas, ideas y temas, pero poco más. El planteamiento estilístico y, sobre todo, el punto de vista narrativo cambia completamente. En la película de Bresson, el animal se convierte en una suerte de santo que recibe en su cuerpo de bestia de carga todos los pecados de la humanidad y acaba muriendo como un mártir. El burro de Skolimowski, Eo, también sufre lo suyo y me parece que el polaco lo utiliza como contraste: la pureza de la naturaleza, la nobleza animal, se contrapone a una serie de retratos en los que el género humano no sale bien parado. 

Eo es también una road movie que sigue las desventuras del burro por diversos paisajes -estupendamente retratados por un equipo de tres directores de fotografía coordinados por Michal Dymek– que además va pasando de dueño en dueño. Una sucesión de escenas en las que nos hablan del maltrato que sufren los animales y también de la violencia entre los propios seres humanos, la del racismo, la xenofobia y el extremismo. En muchos momentos la película se acerca al documental, casi no tiene diálogos y Skolimowski juega con las imágenes y la música, en una línea experimental que recuerda a la seminal El hombre de la cámara (1929) y sus herederas, como Koyaanisqatsi (1982) o incluso a los momentos psicodélicos de 2001: Una odisea del espacio (1968).

Eo es una maravillosa experiencia cinematográfica que demuestra que el cine no necesita una historia para emocionar, sorprender y transmitir mensajes.