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Entrevista a Hans Laguna

Autor:

“Manual de fotografía es el disco que más me ha costado parir”

Hans Laguna ha sacado disco este año, “Manual de fotografía” (El Genio Equivocado). Hace algunos días hablábamos sobre este nuevo trabajo (puedes leer la reseña del disco aquí), y ahora le entrevistamos.

Tras casi un año grabando, ¿te has quedado satisfecho con el resultado?

Fue un proceso duro: hubo varias interrupciones, tiré la toalla por el camino, la cogí de nuevo… Es el disco que más me ha costado parir, pero al final siento que los altibajos han valido la pena y estoy especialmente orgulloso del resultado.

Captar la luz vía música… Te gustan los retos, ¿no?

Jaja… Captar la luz ha sido una gran obsesión para pintores, fotógrafos, cineastas… Lo mío es más bien una metáfora. Y, en cualquier caso, se trata de una preocupación vital antes que musical…

En este disco introduces cambios con el objetivo de -según leo en la hoja de prensa- avanzar, pero mantienes estudio y equipo de grabación, ¿por qué eliges continuar con ellos?

Grabé muchas pistas en mi casa, y luego las lleve al estudio Caballo Grande. Allí montamos las canciones a base de percusiones y ritmos sampleados, eso fue para mí una gran novedad. Quería probar cosas nuevas, pero guiado por mis productores, Cristian y Ferran. Me he dejado manosear, pero por alguien de confianza.

Suenan percusiones y ritmos grabados con el móvil o sampleados de otras canciones, ¿cómo surge esto?

No me apetecía hacer lo mismo de siempre: ensayar las canciones con batería y bajo y luego ir al estudio a grabarlo. Quería alejarme un poco del lenguaje “rock” o “pop”, que de hecho es el que más conozco…

Además de estas innovaciones, ¿ha tenido finalmente el dhrupad y tu viaje por India influencia en el disco? Por ejemplo en ‘Año de Luz’ encuentro que ciertas percusiones y algunas cadencias vocales pueden beber de esa influencia…

Mis experiencias con el dhrupad me han servido sobre todo para ganar confianza con mi voz y cantar más relajado, pero no diría que hay una influencia directa….La música india es un mundo tan diferente y complejo que aún no sé muy bien cómo integrarla en mis composiciones. Eso sí, en ‘El bosque’ me he atrevido a meter una tanpura y unos cascabeles de la India, pero nada más…

Quien te siga en redes puede ver que colaboras con diversas bandas, la música parece ser el elemento por el que canalizas tu vida, ¿qué te aporta este rol activo en ese ecosistema?

Intento hacer cosas con gente a la que tengo más o menos cerca y a la que aprecio… Cada vez tengo más claro que en contacto con otras personas se aprende mucho más que estando solito en la habitación.

Cuéntanos acerca de las colaboraciones en el disco, ¿cómo ha sido con cada uno de ellos?

Les Sueques (Blanca y Tuixén): Son amigas y compañeras musicales desde hace años. Ya cantaron en mi anterior disco, “Deletrea”, y aquí repiten, con más presencia. Me encanta el toque que sus voces le dan a mis canciones, más elegancia y a la vez más ligereza.

Julio Bustamante y Montse Azorín: Voy a Valencia a menudo y hemos ido forjando una gran relación. Julio es un referente en todos los sentidos y quería que estuviera en el disco. Le pedí unas voces de apoyo y las grabó con Montse, su corista. Cantan ‘luz, más luz’ y lo repiten treinta veces (ese es el espíritu del disco, exactamente).

¿Y con Nacho Vegas, con quien tienes una relación muy intensa, incluso de giras muy lejos juntos?

Nacho es alguien que ha significado mucho para mí como cantautor; luego tuve la suerte de conocerle en persona y resultó que además es un encanto. Cuando el disco estaba casi acabado vi muy claro que él tenía que cantar uno de los temas, así que cogí el portátil y me fui a Gijón para grabarle. El viaje fue muy productivo, porque en esos días Nacho me invitó a unas fabes con almejas y me propuso ser su  guitarrista para la gira por Latinoamérica que hizo el verano pasado.

¿Hay alguien con quien quisieras colaborar que se haya quedado en el tintero?

Pues la verdad es que no. Bueno, sí, me hubiera gustado tener a la Orchestre Poly-Rythmo de Cotonou, pero tenían problemas de agenda.

¿Qué nos puedes contar del diseño de la portada?

La portada es obra de Wo, una artista de Barcelona. Se inspira en las primeras pruebas fotográficas de Fox Talbot, para las que utilizaba hojas y otros objetos. Me gusta mucho cómo contrasta la imagen de la hoja con la frialdad y rectitud de las letras. Si te fijas, la hoja tapa un poco mi nombre. Para gente como Fox Talbot, esa era precisamente una de las grandezas de la fotografía: la técnica que acaban de inventar volvía innecesaria la mano “subjetiva” del pintor y lograba que las cosas pudieran “pintarse a sí mismas” gracias a la acción de la luz.

¿Tienes fechas de concierto a la vista?

De momento puedo anunciar que el 10 de diciembre presentaremos el disco a lo grande en Barcelona, en La [2] de Apolo.

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