Entrevista con Valesuchi

Si en el reciente Sónar te dejaste caer por el Dome en su jornada de sábado, seguro que el nombre de Valesuchi tampoco se te ha ido de la cabeza. Al acceder a dicho escenario, debido a la cantidad ingente de dioptrías que heredé y al techno con complejos matices que sonaba, le comenté a mi acompañante que de dónde había salido esta japonesa. Gracias a esta bendita desconfianza en nuestras facultades nos acercamos a las primeras posiciones y descubrimos a una chilena, con gafas propias de científico setentero, seriedad y actitud ante las mezclas y sobre todo, una conjunción de techno, toda clase de ritmos tropicales, elegante deep house y oscuridad a lo Floorplan. Una macedonia tan suculenta como sorprendente para aquellos que visitamos este estilo con frecuencia.

¿Cuándo comienza tu contacto con la música electrónica, tanto a nivel de oyente como en la transformación de Valentina a Valesuchi?.

Crecí escuchando lo que a mi hermano mayor le gustaba, que era bastante inquieto y orientado hacia la música menos comercial que se escuchaba en esos años (fines de los 90’s, yo tenía 10 o 11 años). Mis primeros cassettes o cds copiados fueron de Stereolab, Tricky, Björk, Cassius, X-Cutioners, Portishead, Chemical Brothers… Empecé a hacer música después de que mi hermano falleció y heredé sus máquinas en el 2003, pero recién el año pasado me atreví a editar un EP.

¿Cuál el es estado de la escena electrónica chilena? ¿Tienes planteado establecerte en Europa de cara a tu carrera sonora?

Creo que en Santiago y en todo Latinoamérica están sucediendo cosas increíbles a nivel musical que pasan más desapercibidas, simplemente porque no somos los que estamos en primera línea. Hay mucho de mirar hacia afuera para encontrar un punto de comparación sobre el cual auto evaluarnos, que creo nos hace un poco mal en cierto nivel estético y como escena. Ojalá pudiese ser más activo ese intercambio que sucede en Europa dentro de Latinoamérica entre nuestras propias ciudades y escenas. Creo que hay que cuidar y apreciar lo que hacemos sin volvernos una caricatura de lo que es hacer música electrónica “más latina”, porque nuestra autoría e identidad es poderosísima. Me gustaría vivir en Europa por motivos académicos y por vivir fuera de mi ciudad alguna vez, durante un tiempo. Quizás el próximo año suceda.

Fuiste uno de los artistas escogidos para la Red Bull Music Academy de Tokio en 2014. ¿Cómo fue la experiencia? Supongo que debe ser increíble rodearse de artistas con la misma ilusión e inquietudes sonoras. Por cierto, ¿trabajaste allí con grandes como Mathew Jonson?

La Red Bull Music Academy es lo mejor que puede pasarte como experiencia si tienes inquietudes musicales de cualquier tipo. Conocer a chicos de todo el mundo para estar inmersos 2 semanas, 24 horas al día hablando sobre, haciendo y escuchando música sin duda cambió mi vida. Ese Mathew Jonson es lo máximo, pasó todas las noches en el estudio con nosotros hasta las 6 de la mañana trabajando, haciendo bromas, sugiriendo mejoras, de todo… Es sin duda el que más nos aportó y el con que más vínculo hicimos.

¿Utilizas tanto hardware como software cuando te sientas en el estudio para producir? En algunas de tus fotos apareces mostrando respeto por las máquinas. ¿Cuáles son tus predilectas?

Utilizo principalmente hardware para producir y Logic para grabar y armar los tracks. Nunca me ha gustado usar el computador para hacer música, siempre tuve máquinas y así aprendí a trabajar. Mis predilectas son mi fiel Electribe ES-1, el Roland SH-101 y ahora empezaré a trabajar con una MPC1000.

Hemos escuchado tu cadente y elegante trabajo – Golosynth EP- en Discos Pegaos, y leemos que formas parte de Cómeme, sello que dirige Matías Aguayo, bien conocido para los que lo hemos disfrutado en Berlín. ¿Trabajando en algún próximo lanzamiento? 

Bueno, esto ha sido medio confuso en general, porque en Cómeme salgo en un track de Vaskular en el que canto, que se llama Black Jesus. No tengo ningún track de total autoría mía en el sello y mi participación más directa con ellos es a través de Radio Cómeme, plataforma en la cual trabajo. Se ha prestado para confusiones supongo, porque soy miembra activa de la “familia Cómeme” y hemos tocado varias veces juntos, me apoyan siempre en lo que hago y ante todo nos une una muy linda amistad.

Estoy preparándome para grabar nuevos tracks y armar un release pronto pero aún no sé por donde se editará.

Valesuchi_sonar

Vayamos al origen de los tiempos, al menos para multitud que te descubrimos en Sónar. ¿Qué supuso para Valesuchi pinchar en el mejor festival electrónico de este país y observar esa respuesta del público con un Dome abarrotado?

No termino de creer lo hermoso que fue y lo bien que lo pasé. Nunca había tocado para tanta gente ni en un escenario como ese. Preparé todo muy meticulosamente en mi pequeño estudio en casa y sacarlo afuera de esa manera fue muy fuerte. Sin duda todo cambia a ese volumen de decibeles, gente, energía, fue muy impresionante para mi. El poder compartir lo que hago y tener esa recepción y todos los buenos comentarios que han venido después no me han quitado la sonrisa desde entonces.

Como oyente, ¿con qué artistas disfrutaste más de dicho festival?

Mi favorito sin duda fue Larry Gus, no podía moverme ni cerrar la boca al verlo y escucharlo tocar, lo mejor que he visto en años.

Además del infinito campo de los beats, también te dedicas a la industria del cine, concretamente a la postproducción de películas. ¿Supone una lucha interna tener que decidir entre ambos mundos? ¿O alguno de ellos se impone sobre el otro?

Cuando Ezequiel, el chico de cultura de RBMA en Chile me contó que estaba la posibilidad de que me invitaran a tocar a Sónar, al otro día en la mañana renuncié a mi trabajo en post producción de cine. Sin duda la música tenía que imponerse en este momento, si no me iba a arrepentir toda mi vida de no atender esta inquietud y con esta fuerza, ahora.

Por último, ¿qué escucha Valentina en su tiempo libre?

Uff, cosas muy diferentes, pero estos días estoy enamorada del disco debut de la banda chilena Los Días Contados, se llama “Tocaciones”. Pop finísimo y profundo hecho por 3 caballeros; Juan Pablo Abalo, Carlos Reinoso (Mostro) y Luis Felipe Saavedra.

Fotos:
Katharina Poblotzki | Red Bull Music Academy
Pere Masramon | Red Bull Music Academy