8 Oct 2026 15.035 artículos desde 2008
Entrevistas

Entrevista con Alexanderplatz

Alexanderplatz es el proyecto de Alejandro Martinez, el que fuera guitarrista y compositor principal de los ya míticos Klaus&Kinski. Diez años después de la disolución del grupo, y sin atisbo de nostalgia, presentan ‘Noches blancas, mañanas negras’ (Jabalina, 2023), un disco que está recogiendo excelentes críticas, en una gira que este fin de semana les lleva a Zaragoza y Barcelona.

¡Hola Alejandro! Antes que nada, felicidades por tu nuevo disco, tenemos muchas ganas de veros presentándolo en Barcelona. Imagino que contentos con la buena acogida que ha tenido, hemos visto que incluso algún medio lo ha elegido como el mejor del año… 

Bueno, sí, eso da gustillo, claro, pero intento distanciarme un poco de ello, porque si sacas otro disco y ningún medio te lo destacara, ¿te va a afectar también? Las cosas de la crítica (y de la visibilidad a la que cualquiera aspira), aunque sean consustanciales a la creación artística y al ego que todo el mundo necesita en mayor o menor medida alimentar, hay que mirarlas con distancia. La realidad es que más que alimentar el ego se necesita un mínimo de retorno que anime a seguir en la brecha, que refuerce la sensación de que merece la pena hacer algo que consume tanta energía…

Veo en tu discografía una lenta pero constante evolución, da la sensación de que has ido explorando y puliendo una fórmula que viene desde la etapa de Klaus&Kinski. ¿En qué notas que ha cambiado el proyecto desde que empezaste? ¿Ha cambiado algo la forma de trabajar en este tiempo?

En realidad, la manera de trabajar no cambia mucho. En cada casa en que he vivido una habitación ha estado destinada a mi estudio (ahora lo tengo todo mejor dispuesto, aunque el espíritu sigue siendo el mismo), y generalmente por las mañanas he trabajado en él durante semanas y meses cuando preparaba un disco. Las baterías las grabo con Antonio Illán en su estudio, y el resto lo hago yo en el mío (tenía incluso una caja insonorizada para grabar guitarras eléctricas), incluida mezcla, aunque chequeo la mezcla final también en más lugares. Quizá el hecho de tocar con batería acústica lo acerca más al formato de banda convencional, con respecto a Klaus, aunque a veces en directo Miguel Porras usa pads electrónicos si el tema está grabado con beats programados.

Creo que grabas en casa, en tu estudio. Al no tener la presión del tiempo y ser tu propio productor, ¿le das muchas vueltas a las canciones? ¿Cómo es el proceso de composición de las canciones y desde cuándo llevas preparando este disco?

Bastantes vueltas, sí, pero porque, como comentaba, paso mucho tiempo solo con ellas: desde el concebirlas, grabar esbozos, fijar los textos, grabarlas y ejecutarlas correctamente, a mezclarlas finamente. Para mí son sólo proyectos en un DAW (el programa de grabación, secuenciación y mezcla), donde, compartiendo espacio en el mismo archivo de proyecto, cohabitan las primeras tomas donde se fija la idea y las pistas finales de buena calidad. A veces son pocos días o semanas, a veces son meses (pues trabajo en varios temas simultáneamente y a veces dejo alguno dormir un tiempo), a veces rescato ideas más antiguas, o rehago el tema por completo… Para este disco tenía una fecha límite inapelable, por diciembre de 2022, porque nacía mi nena y el trabajo de estudio me absorbe mucho y era incompatible con lo que estaba por llegar.

Una vez cerrada la etapa de Klaus&Kinski, y desde el primer momento como Alexanderplatz, pasaste a ser el cantante. ¿Esto hizo que cambiaras algo en la forma de componer para adaptarte?

No necesariamente, salvo la lógica elección de registros y/o tonalidades. Quizá la diferencia es que cuantas más cosas sean responsabilidad tuya más vueltas les puedes dar.

¿Y compones pensando en el directo o prefieres no limitarte?

La verdad es que no, nunca, aunque a veces ya sabes cómo lo vas a hacer en directo casi desde el principio. En ocasiones puede generar problemas u obligarte a pensar más o  a reinvertarte el tema, pero si no trabajara así todo lo que he hecho hubiera sido otra cosa muy diferente, no digo que peor ni mejor… pero desde luego me hubiera apetecido menos, y si no me divierto, el hacer esto pierde el sentido.

Una de las señas de identidad de Alexanderplatz es la variedad estilística: en el disco escuchamos desde synthpop a rancheras o canciones mas escapistas y ambientales, sin embargo, todo suena perfectamente coherente. ¿Esta variedad es algo premeditado buscando que sea eso, tu sello personal?

No necesariamente premeditado, sino de una manera más bien natural: desde  siempre me he movido por un impulso lúdico, y a veces viene a ser pensar en  hacer un tema de este palo o de tal otro. Puede ocurrir simplemente que a alguien que disfruta escuchando música y al se le ocurren ideas mientras tanto: me apetecería hacer algo que tenga este ambiente sonoro, o algo que obedezca a este tipo de canción, o a esta rítmica, o instrumentación, etc.

Este es el tercer disco de Alexanderplatz, un proyecto personal en el que creo que, excepto las baterías, grabas tu todas las pistas. Sin embargo, ¿te apoyas en compañeros de grupo o en tu sello para elegir las canciones que forman parte del disco o los singles? ¿Está bien cierta validación externa?

Sí, bueno, o si hubiera algún instrumento excepcional como el violín, la trompeta… Por supuesto que pido opinión e intentamos hacer una encuesta lo más amplia posible entre la gente más allegada, yo personalmente nunca lo tengo 100% claro, porque estoy tanto tiempo trabajando con los temas (piensa que estoy presente en todas las etapas de la creación hasta la mezcla final) que puedo llegar a perder la perspectiva un poco.

Siempre te ha gustado huir de etiquetas pero seguro que tienes algunos referentes, tus grupos favoritos de siempre. Por ejemplo, sueles citar a Franco Battiato (que tiene una canción llamada “Alexander Platz”) ¿Qué otros grupos tienes como referente?

Neil Young, porque lleva toda la vida haciendo discos con un estándar de calidad (y de integridad artística) alto, y a cualquiera le gustaría envejecer como él. También David Pajo, un tipo que va por libre, ha estado en bandas míticas como Slint y en solitario tiene muchos proyectos: ha sacado discos de estilos de lo más dispar. Y además es del medio oeste americano y no de un sitio demasiado cool. Se me podrían ocurrir mil nombre más, no sé: Stephin Merritt me parece un escritor brillantísmo, la carrera y el ideario artístico de Yo la Tengo, músicos como Richard Hawley que hace una música desacomplejadamente inspirada en formas del pasado (aunque en ese caso de un solo estilo, aunque dando prioridad a lo que simplemente es hermoso y está bien ejecutado, en el sentido más clásico)… O Caetano Veloso…

¿Y qué has escuchado últimamente? ¿Qué grupos te han llamado la atención de los salidos por ejemplo en 2023?

Ay. Es que no estoy muy pendiente de la actualidad del gremio. Bueno, no es del todo cierto, al final suelo llegar a escuchar lo que me más me interesa del momento y suelo conocer más o menos casi todo, pero no tengo prisa, puede pasar tiempo. Yo escucho mucha música, aunque gran parte no tiene nada que ver con esto, y la mayoría no actual, (y me refiero a desde décadas a muchos siglos, pues escucho mucha clásica y otras cosas que no entran dentro de lo que se puede considerar pop/rock de una manera general, por decirlo así). Supongo que me vendo así muy mal, intentando convencer a la gente de que me dé una oportunidad cuando yo tampoco estoy muy atento a lo que sale aquí hoy en día, al menos inmediatamente. Yo que sé, por ejemplo, ahora me ha dado por, poco a poco, ponerme la discografía de King Gizzard, y a la vez tengo una semana muy Wagner…

Por cierto, he visto que hay una cantautora italiana que también se llama Alexanderplatz ¿Ya os han presentado?

Ah, pues ni idea. Primera noticia. En realidad es un mal nombre para googlear o hacer búsquedas.

Este tercer disco se llama “Noches blancas, mañanas negras” que es un título que, como muchos de los de tus canciones puede tener varias lecturas y que partiendo de la referencia a la novela de Dostoievski creo que resume bien la dualidad en la que te mueves, entre la alegría y la tristeza. ¿Es esta la idea?

Sí, claro esa es la idea. Porque me pareció que tenía muchas lecturas: la dualidad, la contradicción, la alegría y la tragedia, la fugacidad de todo, es algo lírico pero a la vez una frase hecha, tiene cierto carácter popular (fue escuchada por ahí, aunque no parece una frase que esté muy extendida). Lo de Dostoievski aparece sólo de perfil.

En algunos títulos o también en las letras se ve algo de sentido del humor que parece una fórmula para rebajar la melancolía, ¿no? También veo algo de sentido del humor en tus fotos de promo: te hemos visto de muchas maneras, pero en esta nos has sorprendido posando como San Jerónimo.

Hay humor sí, pero no lo veo como una manera de rebajar nada. Es que no me sale de otra manera, aunque pueda parecer la clásica coraza sarcástica con la que se protege del mundo el que en realidad es frágil y sentimental. Seria más divertido, en realidad, al revés: la sensiblería protegiéndome del sarcasmo. Respecto a las fotos, es curioso porque soy muy tímido y no me gusta ni sé posar, pero disfrazarme de algo que me ilusione lo hago encantado. El San Jerónimo tiene todo el sentido: es un asceta (como el corte cinco del disco): vive una vida de renuncia en una cueva y apartado del mundo, como yo vivo en mi casa en la huerta de Murcia (aunque sin llegar a alimentarme de lamer líquenes).

Algo que me gustaría destacar del proyecto es el mimo que ponéis en el diseño, las portada, etc.. en los tres discos se ha encargado Paco Martinez. ¿Cómo trabajáis? ¿Le das instrucciones para que haya la máxima relación entre continente y contenido o prefieres dar libertad total?

Le suelo dar unos referentes, al menos él me lo suele pedir. La cosa es que es muy bueno y puede hacerte cualquier cosa en cualquier estilo. A mí me divierte mucho poder jugar a probar diferentes líneas referenciales, porque él sabe mimetizarlas. Trabaja en la industria del videojuego pero sabe hacer de todo (y tocaba el bajo con Klaus).

Llevas con Jabalina desde el primer disco de Klaus&Kinski. ¿Qué destacarías del trabajo del sello?

La independencia, claro. ¿No iba de eso todo esto? Precisamente hoy es un valor a reivindicar aún más porque ha perdido su sentido en gran parte, al menos en un sentido coyuntural, en lo que es la industria hoy.

Desde siempre Murcia ha sido un lugar propicio para el pop mas interesante. ¿Os sentís parte de algo parecido a una escena murciana? ¿Tenéis relación especial con algún grupo o hay algún grupo que nos queráis recomendar?

No me siento parte de nada, la verdad. Tampoco antes. Lo de rollo escenas no sé qué significa o implica, simplemente conoces gente porque son de aquí y coincides. A veces te interesa más o menos lo que hacen, a veces les tienes aprecio personal, a veces ambas cosas. Y claro que hay relación con mucha gente de por aquí: que estén en activo… no sé, Espiricom, Perro, Crudo Pimento, Salva Alambre… Inma y Raúl viven ahora en mi antigua casa, es algo guay y a la vez una sensación rara. Hace poco fui a ver  a Los Templos en un sitio y concierto muy chulo… Marcelo, al que no conozco quizá tanto como a otros pero me hace gracia su personaje en Twitter y su juventud,  porque yo soy un pollavieja y nunca estuve demasiado a tope con las redes, por decirlo con elegancia.

Habéis ido presentando el disco por varias ciudades. Ahora toca Zaragoza el 19 de enero en La Lata de Bombillas y Barcelona el 20 de enero en Heliogabal junto a Jonston. ¿Cuál es el formato que traéis? Además de presentar el nuevo disco, ¿rescataréis temas de los anteriores? 

Claro, eso seguro. Temas de todo lo editado desde 2017. Venimos tres músicos: Porras toca la batería, pads de percusión electrónica, algún sinte y además dispara samples; José Carlos canta y toca el bajo sinte y el eléctrico, amén de otros cacharritos, sintes y samples y también controla secuencias; y yo controlo algún que otro sample, canto y toco la guitarra española y sobre todo, una guitarra eléctrica que puede llegar a ser un poco particular a ratos, con sonidos a veces bastante peculiares dado el trabajo de diseño sonoro de encontrar soluciones homologables a las versiones de estudio. Lo tenemos bastante pensado y trabajado para (intentar al menos) llegar al mejor equilibrio posible entre la simplicidad a la que te obliga el directo (y la falta de manos) y la variedad de sonidos y arreglos que suenan en las grabaciones.

¿Cómo se presenta el año? ¿Algún plan que nos puedas adelantar para este 2024?

Estamos en ello trabajando justo ahora, acerca de varias cosas, pero aún no puedo adelantar nada.

Tenemos que acabar, y lo hacemos con un rapidísimo cuestionario habitual en nuestras entrevistas: dime una película, una serie, un podcast y una comida.

Película: Diría Dersu Uzala ahora mismo, le tengo mucho amor.

Podcast: Más que podcasts, escucho Youtubes sobre todo, entrevistas a gente que me parece interesante (como las que pueda hacer a veces Lex Fridman, o directamente que encuentro de por ahí, en cualquier canal). También me pongo de vez en cuando directamente grabaciones de conferencias. Quiero ponerme ahora con Dan Carlin, pero me da pereza porque como me pongo podcasts (youtubes en realidad) mientras hago cosas en casa o estoy pendiente de mi nena pequeña, si es en inglés me cuesta más porque tengo que estar más atento para entenderlo y si me distraigo pierdo antes el hilo. Así que me acabo poniendo cosas de historia en castellano, pero no me apetece citar ahora el que más he escuchado porque la parte de opinión y actualidad política nacional e internacional que tiene no me gusta nada. En general no tengo problemas con ningún canal de Youtube si me interesa el tema o el entrevistado, aunque no me entusiasman mucho los “canales de Youtube”, al menos formalmente y sus tics.

Comida: Cualquier cosa que pongan en la mesa de los niños en una boda. No fui agraciado con la sensibilidad culinaria, y no me avergüenzo demasiado de ello.

Foto: JC Nievas