Videoarte fascinado con el canto a capela: entrevista al artista taiwanés Yu Cheng-Ta con motivo de su participación en LOOP 2021

LOOP Barcelona, la cita anual que reúne lo mejor de la videocreación a nivel mundial, cuenta este año con una obra que se expresa a través de la música. Se trata del proyecto “Oda a la Bienal de Taipéi”, del artista Yu Cheng-Ta, de la Chi-Wen Gallery de Taiwán, y que forma parte de la Selección Oficial. 

Una obra y una sección que se dieron a conocer entre los días 16 y 18 de noviembre en La Pedrera/Casa Milá, y que amplían su exposición hasta el 12 de diciembre. Además como la feria se está desarrollando en un formato híbrido, también está accesible en línea del 16 al 26 de noviembre: todos los vídeos podrán verse simultáneamente en streaming en una plataforma virtual de nuevo diseño concebida por Hyperstudio (Madrid), ofreciendo una experiencia inmersiva.

Entrevistamos a Yu Cheng-Ta, quien se sirve del videoarte y la música para reflexionar sobre el ecosistema del arte. 

p. En LOOP FAIR 2021 presentas tu obra ‘Ode to the Taipei Biennial’, ¿por qué te has servido de la música para expresar una reflexión, y qué particularidades tiene el canto a capela para lo que querías expresar?

R. La obra expuesta, Ode to the Taipei Biennial, fue un encargo para una retrospectiva sobre la Bienal de Taipéi organizada por el Museo de Bellas Artes de Taipéi en 2016. Me invitaron a investigar el desarrollo de las últimas diez ediciones de la bienal y realizar una obra acerca de ello. Por aquel entonces estaba investigando la música eclesiástica a capela, una forma de música que no existe en Taiwán. Me fascina especialmente la forma en que se interpreta sin acompañamiento musical, simplemente se entretejen las voces polifónicas de los cantantes, formando un todo armónico. La pureza de estas voces depura el alma.

Revisitando este periodo histórico como artista local, tomé la primera edición de la Bienal de Taipéi de 1996 como punto de partida. Leyendo el “Manifiesto de la Bienal” de aquel año, descubrí el deseo que había de forjar conexiones con la comunidad internacional a través del arte contemporáneo y, al mismo tiempo, concienciar una identidad artística propia. Tras veinte años de Bienal sigue existiendo esta doble problemática de las voces locales y de la posición internacional. Se trata de un escenario indispensable para la proyección internacional, pero también es una carga intratable para el ámbito local.

Por lo que reviso las declaraciones del “Manifiesto de la Bienal” como las palabras de un canto a capela de música eclesiástica. A través de la primera edición, a través de la ambición de crear conexiones con el arte internacional a través de la “subjetividad del arte taiwanés” expresada en el manifiesto vemos un espíritu que representa los ideales de aquel entonces. Sin embargo, más de 20 años después, resulta especialmente irónico, ya que parece un fantasma de una misión que se encuentra atrapado. Al mismo tiempo, también refleja una fantasía del yo sobre el estatus político de Taiwán en el contexto de las tendencias internacionales.

P. ¿Qué sensaciones provoca tu pieza en quien la ha visto?

R. Desde el año 2000, muchas ciudades en todo el mundo están adoptando el sistema de la bienal como medio de revitalización urbana, de marketing y de vinculación a la globalización del arte, aunque posiblemente resulte difícil ver nuevas bienales de arte en la actualidad. Espero que con la revisión del “Manifiesto de la Bienal de Taipéi” podamos mirar en retrospectiva y reflexionar sobre la historia de las bienales de arte. Me parece interesante ver en este manifiesto el continuo deseo de Taiwán de encontrar su subjetividad frente al reconocimiento internacional.

P. ¿Cuál es tu visión del panorama del arte en Taipéi?

R. Con la celebración de la Bienal de Taipéi cada dos años, Taiwán ha podido entablar un diálogo mostrando las diferentes caras del arte contemporáneo y cultivar artistas contemporáneos destacados. En cuanto a la representación internacional, los artistas taiwaneses tienden a utilizar el vídeo como medio para realizar trabajos de investigación histórica. En los últimos años también empieza a haber trabajos en torno a lo queer y a la performatividad, además, la orientación curatorial también se está diversificando, pasando de un contexto local a uno internacional.

P. ¿Cómo te sientes con esta participación en LOOP FAIR 2021?

R. Me complace especialmente haber sido invitado por Chi Wen Gallery y haber recibido el patrocinio de la División Cultural de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en España para participar en LOOP Barcelona. Estoy deseando ver mi obra expuesta en la Casa Milà de Gaudí y conocer la reacción del público.

P. ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

R. En 2019 fui invitado a participar en la Bienal Performa 19 de Nueva York, donde creé un personaje virtual, el influencer y magnate asiático del durian, FAMEME, a través del cual mis proyectos artísticos en los últimos años han seguido desarrollando numerosas actuaciones y explorando las posibilidades del arte transdisciplinario. “FAMEME” (aquí su instagram) explora el fenómeno de la fama en Internet en las redes sociales occidentales, desarrollando un espectáculo de la vida real a través de una serie de performances en directo y vídeos. Tomando múltiples roles, el de celebridad, empresario, diseñador y cantante, entra en el mundo de los influencers con ambición, buscando satisfacer las necesidades de una sociedad capitalista empleando estrategias de marketing y medios de comunicación.