Historias cruzadas del desahucio

El popular actor Juan Diego Botto debuta como director con el largometraje de ficción En los márgenes, obra preocupada por el drama social de los desahucios en España. Para ello, Botto se arropa con una de las mejores actrices internacionales, Penélope Cruz, además de contar con uno de los actores más prestigiosos de España, Luis Tosar, añadiendo también su propia presencia al reparto y contando con otros intérpretes solventes como Font García. Estupendos actores que, quizás, son también mi primera duda sobre esta película que aspira a ser un espejo de una realidad inmediata y dolorosa. ¿No habría sido mejor contar con actores desconocidos o incluso no profesionales para darle un mayor verismo al relato? Pensarlo no deja de ser un ejercicio inútil: el director ha tomado una decisión artística y a partir de ella es como debemos analizar su obra.

La historia plantea a tres protagonistas principales enfrentados, de diferentes maneras, a la desigualdad social, al problema de la vivienda, al desempleo y a la precariedad laboral. Son tres historias que se cruzan durante el metraje, pero que me parecen desiguales en sus resultados. En primer lugar, tenemos a Luis Tosar interpretando a un abogado obsesionado con ayudar a los demás, concretamente a una mujer trabajadora, inmigrante, a punto de perder la custodia de su hija menor de edad. Esta trama es la que mejor funciona del conjunto, la más humana y la que arroja mayor luz sobre el conflicto social, económico y político que plantea En los márgenes. Luis Tosar es un actor estupendo que resulta creíble en la mayoría de los papeles que interpreta. Le acompaña Christian Checa, fantástico también, como el hijo -perdón, hijastro- del personaje de Tosar. Juntos forman una pareja muy interesante, que aporta un humor necesario como contraste al drama que estamos presenciando. No se puede decir lo mismo de las otras dos historias que completan el argumento. Penélope Cruz es una madre al borde del desalojo y, aunque no hace falta recordar lo gran actriz que es, su personaje y su historia no tienen el desarrollo suficiente. Lo mismo ocurre con una tercera subtrama, de reducida duración, protagonizada por Font García, que no aporta demasiado y adolece de un final que me parece abrupto. Mientras el personaje de Luis Tosar tiene entidad dramática y un conjunto de características que lo individualizan, creo que el de Penélope Cruz no es mucho más que una madre que va a ser desahuciada. Es un titular leído en un periódico, sin aportar los datos concretos de su historia humana. 

En los márgenes brilla como cine social, creo que incluso en sus momentos más didácticos y especialmente cuando hablan los asistentes a una asamblea de una plataforma antidesahucios. Brilla también en sus mencionadas interpretaciones: aunque la historia protagonizada por Penélope Cruz me parece poco aprovechada, ella está brillante, sobre todo en la dolorosa discusión con su marido que se convierte en un duelo interpretativo sobresaliente. Por último, el monólogo a cámara de la actriz Adelfa Calvo es enorme. Resumiendo, Juan Diego Botto ha hecho una ópera prima estimable, con ideas interesantes e interpretaciones sobresalientes, aunque creo que irregular en su conjunto.