El paso de una artista más o menos “alternativa” al mundo del mainstream, puede levantar ampollas entre los que prefieren su lado más esquivo, pero muchas veces funciona, y no tiene por qué ser algo necesariamente malo. El caso de Empress Of es un buen ejemplo, ya que la artista de Los Angeles ha cambiado totalmente de rumbo en su segundo trabajo, y se ha metido de lleno en los sonidos más R&B y en eso que ahora llaman urban. Y le ha salido muy bien, porque se ha sacado de la manga una colección de canciones pegadizas y llenas de estribillos redondos. Algo que también tiene mucho mérito.

En su álbum de debut, Lorely Rodriguez, que así se llama la chica en realidad, lo hacía absolutamente todo, y no tuvo que recurrir a la ayuda de nadie para crear un trabajo complejo y lleno de matices. Sin embargo, para hacer un disco que, a priori, parece más fácil, ha dejado parte de la producción en otras manos. Y no en unas manos cualquiera, porque por aquí aparecen nombres como los de Dev Hynes o Pional. La del primero, es una mera colaboración puntual en la estupenda ‘Everything To Me’, la canción que abre el disco acercándose a los sonidos más urban. Sin embargo, el madrileño ha producido varios cortes del disco, que suena esplendoroso y luminoso. Entre ellos, el revelador ‘I Don’t Even Smoke Weed’, uno de los mejores temas del álbum.

Estamos ante un trabajo centrado en el amor y en lo que da. Tanto en lo bueno, como en lo malo. Así, nos encontramos con una balada como ‘Trust Me Baby’, donde nos cuenta una relación empañada por los celos obsesivos y acosadores de su pareja. Además, en ella, y en alguna canción más del disco, no tiene ningún reparo en darle al spanglish. Y la verdad es que le queda bastante bien. Al igual que en ‘When I’m With Him’, el mejor tema del álbum, y una de las canciones pop de este 2018. Es perfecta, y tiene un ritmo y un estribillo que te atrapan a la primera. Algo que también sucede, aunque en menor medida, en ‘Love For Me’ y ‘I’ve Got The Love’. Y para los que echan un poco de menos los sonidos de su primer trabajo, tiene ‘All For Nothing’, en la que se pone un poco más esquiva. Pero solo un poco.

Us” no es ni mejor ni peor que su predecesor, tan solo es diferente. Y el hecho de que haya querido cambiar de rumbo en su segundo trabajo, ya la honra.