“Empezar de Cero”, Jimi Hendrix (Sexto Piso, 2013)

Reconozco que tenía bastantes reparos al enfrentarme a este libro. Todos los respetos para un artista como Jimi Hendrix, pero la historia, mejor dicho, la mitificación de los artistas de los años 60-70s lo ha convertido en una de esas “intocables” vacas sagradas del panteón musical, contra las que no se puede tener una mínima opinión discordante. Y por si no fuera suficiente, en su caso particular se añade el hecho de ser un intocable versión “guitar hero”. Y con eso simplemente no puedo.

Además, luego estaba la cuestión de la obra en sí. ¿Biografía? Hendrix nunca escribió una. El cineasta Peter Neal recopiló ingente material del músico de Seattle, originalmente como base de un documental, aún en preparación, por lo que la sospecha que el libro fuera una hagiografía hecha a partir de retales recogidos en las entrevistas y múltiples escritos de Hendrix planeaba peligrosamente. Afortunadamente, las dudas se despejaron de un plumazo. Empezar de Cero, publicado por Sexto Piso, es un “artefacto” único y, por momentos, apasionante, en el que las piezas -las canciones de Hendrix– encajan sorprendentemente en este singular puzzle. El de la meteórica vida del artista.

Con un “Nací en Seattle, Washington, Estados Unidos, el 27 de noviembre de 1942 a la edad de cero años” abre el relato de sus peripecias vitales un burlón Hendrix, cabalgando en busca del espíritu de Robert Johnson, del blues, y con una asombrosa capacidad de hechizar al lector, reminiscente de «grandes de las letras» como Richard Wright o Ralph Ellison. Su paso por el ejército, el tránsito por medio país en busca de una oportunidad depara fascinantes pasajes, en los que podemos ver como la ambición y convicción en sus posibilidades colisiona con la profunda voracidad por aprender y lograr una voz propia, así como por la reverencia ante otro artista fundamental, Dylan, y en menor grado, los Beatles.

La narración basada en los textos recopilados sorprende por su coherencia y adictiva combinación de desparpajo e intimidad. Su llegada al Reino Unido, su despegue con The Jimi Hendrix Experience, pero también el desapego con su país, su ambivalente relación con el público, los medios -parlanchín y confesional como pocos, proteccionista y esquivo con su papel como músico y portavoz de una generación- la escena de la época o el simple hecho de tocar en directo. Ahí se empieza a vislumbrar una sombra. La sombra.

A partir del capítulo sexto, hacia la mitad de libro, sus textos y las personalísimas letras de sus temas muestran el choque, frontal, entre el inconformista patológico, el idealista soñador y la frustración de quien no logra traducir sus aspiraciones como artista en realidad. Aparece el agotamiento, los excesos y una profunda, irremisible decepción. Empezar de Cero pierde entonces parte de su brillo narrativo, embrollándose en una madeja confusa de ansias espirituales, trascendencia y alicaimiento personal. La fluidez del libro se difumina, aunque seguramente lo haga siendo fiel reflejo del estado de confusión en el que Hendrix se encontraba, precipitando su trágico desenlace en septiembre de 1970.

Absorbente de inicio para luego tornarse en una historia desasosegante, el magnífico trabajo de edición y reconstrucción de Peter Neal convierte a Empezar de Cero en una obra indispensable para los fans del músico de Seattle. Y para los “no conversos”, en un trabajo poderoso, revelador de una alma inquieta, soñadora, ambiciosa y contradictoria. Mucho más que un “guitar hero”.