Las máscaras del actor

El mundo de la interpretación siempre ha tenido un atractivo especial por su misterio y su magia. El proceso por el cual un actor consigue canalizar sus emociones para convertirse en diferentes personajes tiene algo de secreto para iniciados y también un lado oscuro. Se suele hablar de los actores y sus máscaras, pero también de cómo desnudan los rincones más oscuros de su personalidad para encarnar a personajes como criminales, maltratadores o asesinos. ¿Y cuál es el coste emocional de ese proceso? El método es un notable cortometraje español que aborda de forma sorprendente y en formato de thriller la denuncia de prácticas psicológicas abusivas en el mundo de la interpretación. Juanlu (Edduardo Viera) es un aspirante a actor patológicamente introvertido que acude a un taller de interpretación conducido por un agresivo profesor (Fernando Cayo) cuya estrategia para extraer el ‘dolor’ de sus estudiantes desvela los aspectos más oscuros de la personalidad del protagonista, con referencias cinéfilas a Marlon Brando y a Psicosis (1960) de Alfred HitchcockEl método son 29 minutos de pura tensión, con sólidas interpretaciones de Esther AceboBernabé Fernández y la veterana Assumpta Serna. El cortometraje ha sido seleccionado en el Festival de Cine de Cleveland, que sirve de calificador para los premios Goya y para los Oscar, donde se podrá ver hasta el 20 de abril.

En Indienauta hemos hablado con los autores de El MétodoNéstor Ruiz Medina y Edduardo Viera, director y actor protagonista respectivamente.

Pregunta. -¿Cómo surge la idea de El Método?

Néstor: El Método nació durante un café en el que nos encontrábamos yo mismo y Edduardo, junto a Juan Manuel de Vega, coguionista, y José Luis Morales, gran amigo y sonidista. Estábamos hablando sobre los métodos interpretativos y de enseñanza y su uso a la hora de la realidad para poner en pie un personaje complejo. En ese momento Edduardo planteó algo muy interesante: hay ciertos métodos que son más delicados, que no quiere decir ni peores ni mejores, y en manos de personajes erróneos pueden llevar a sitios a lo que quizá es más peligroso entrar. En ese momento vi claro que ahí había una película, una historia que merecía la pena contar. Esa misma tarde empezamos a ordenar las ideas y las primeras secuencias del guión.

P.- El cortometraje nos introduce en el universo de las escuelas y talleres de interpretación ¿Qué parte hay de realidad en el profesor que encarna Fernando Cayo?

Edduardo: Pues desgraciadamente hay bastante de realidad en dicho personaje. Es verdad que aquí forma parte de una ficción muy definida, pero sí nos hemos encontrado con especímenes semejantes. Por contra, también es cierto que hay profesoras y profesores maravillosos que nada tienen que ver con Rafael Sierra pero la realidad es que hay bastante gente que quizá no está preparada para enseñar o guiar ya que lo primero que habría que hacer es despojarse del ego propio y sobre todo empatizar con el “alumno” y respetar el esfuerzo que se hace, a veces, para pagar este tipo de clases. El camino de la enseñanza nunca puede estar en manos de la presión y la agresividad.

P.- El Método mantiene la tensión en sus 29 minutos y en algunos momentos llega a resultar incómodo al espectador ¿Cómo se consigue esto? ¿Puesta en escena? ¿Interpretación?

Néstor: Es un conjunto de todo. Todo tiene que estar en su sitio para hacer brillar cada una de las partes del trabajo. Un actor puede estar fenomenal en lo suyo, pero si la parte escénica o técnica no le acompaña, no va a tener el brillo que se merece. Y al contrario pasa exactamente lo mismo. Fuimos muy meticulosos a la hora de crear la atmósfera del cortometraje, sabíamos perfectamente cómo queríamos contarlo. A nivel técnico buscamos nuevas formas de transmitir y meter al espectador en ese mundo tan denso. Trabajé junto a Jorge Roig, el director de foto, el ambiente, la colorimetría… e incluso estuvimos haciendo pruebas con diferentes lentes para concretar cómo de rotos debían estar los desenfoques de los fondos. Finalmente nos decantamos por un juego que deformaba los fondos rotos y trabajamos con una norma: según avanzaba el cortometraje ese efecto se iría haciendo cada vez más visible y palpable. Todo para tratar de llevar al espectador a ese agobio. A nivel interpretativo, tanto Eddu como yo teníamos muy claro cómo trabajar a Juanlu. Hicimos un proceso que duró dos meses, utilizando un método propio que algún día contaremos. Conocíamos perfectamente el arco que necesitaba el personaje para que al final de ver la historia el espectador dijera: vaya viaje que me acabo de pegar.

P.- En el corto hay dos niveles de interpretación: los actores hacen de actores interpretando escenas ¿Cómo se manejan esos dos niveles? ¿Cómo se separa lo ‘real’ de la ‘ficción’ dentro de la ficción?

Edduardo: Buenísima pregunta que daría para un libro de respuestas ¡Jajaaaa! Lo primero, teniendo plena confianza en un director top como Nes (como me gusta llamar a Néstor). Y en segundo, tomando la premisa de que todo lo que creamos es real. Es decir, y sin desvelar el método nuestro al que antes se refería Nes, trabajar tanto el personaje de Juanlu que llegue un punto en el que tiene entidad propia. Que exista como persona. Y una vez conseguido eso meterle la siguiente capa, que es la de Juanlu interpretando otros personajes. Esta última es de las partes más complejas porque para no caer en lo fácil o en clichés básicos hemos de conseguir que el “Juanlu actor” vaya creciendo en resultados escénicos al mismo tiempo que el “Juanlu persona” reacciona al dolor que le están infligiendo en su vida real. Dicho un poco más reducido: para nosotros desde el mismo momento en que empezamos a rodar todo es real y la única ficción es la muestra que ensayan los personajes en las clases y el teatro. 

P.- ¿Por qué Marlon Brando como actor representativo del método? ¿Se barajaron otros nombres?

Néstor: No tuvimos ninguna duda en que la gran referencia para este corto debía ser Marlon Brando. Es una bestia interpretativa, talento y energía pura. Tanto Edduardo como yo somos muy admiradores de su trabajo. Y en este caso es el contraste perfecto con nuestro protagonista Juanlu. 

P.- ¿Cómo ha sido recibido El Método por la comunidad de actores? ¿Se sienten reflejados?

Edduardo: Estamos muy contentos porque se ha recibido muy bien la verdad (toquemos madera…). Han visto que no es ‘aceite sobre agua’ sino que hemos profundizado y que sabemos realmente de lo que hablamos. Lo que reflejamos existe, pero eso no significa que todas las clases sean así. Nos agrada mucho cuando algunos compañer@s nos han comentado que en sus clases de interpretación tenían algún/a compañero/a muy parecido a Juanlu. Y si esto sirve para que haya más empatía en una profesión preciosa como la nuestra, pero a veces desoladora en otros términos, estaremos aún más contentos.

P.- ¿Hay planes de alargar El Método y convertirlo en un largometraje?

Néstor: A día de hoy estamos trabajando en el desarrollo del largometraje. Es una historia que siempre se nos quedó corta para el corto, por temas de financiación decidimos lanzarnos primero a contarla de manera reducida con intención de convertirla en largometraje después. Estamos muy contentos con ello, porque el largometraje explora cosas en las que no hemos podido entrar en el corto por falta de tiempo.

P.- ¿Ha sido la serie Barry de HBO una referencia para El Método?

Edduardo: Barry es una serie que siempre hemos querido devorar y que aún no lo hemos hecho. Hay tantas propuestas hoy en día que es muy difícil consumirlo todo. Pero si vosotros nos la recomendáis y además pensáis que tiene algún punto de entronque con El Método, va a pasar a estar en el número uno de nuestros próximos cineforums. Además, personalmente Bill Hader es una debilidad porque es clavado a uno de mis primos y tiene un talento cómico que me parece descomunal desde que le descubrí en Superbad (2007).

P. -¿El Método se va a poder ver en España pronto?

Néstor: Ahora mismo el cortometraje se encuentra haciendo su recorrido por festivales. Pronto se podrá ver en alguno español. Además, nuestra intención es poder incluirlo en plataformas digitales para que tenga acceso todo el mundo. Esto será a finales de año.