Lower Dens, “The Competition” (Ribbon Music, 2019)

La evolución de Lower Dens ha sido una de las más curiosas de estos últimos diez años. El grupo de Jana Hunter comenzó la década entregándonos un rock oscuro, algo denso, y no apto paro los que buscaban la canción fácil. Pero, con el paso del tiempo, han ido quitándose esa introspección que caracterizaba el principio de su carrera, y han abrazado el pop sin ningún tipo de complejos. Algo que resulta evidente en su nuevo trabajo, donde no solo están más directos que nunca, también bastante más electrónicos que de costumbre.

Marika Hackman, “Any Human Friend” (Universal, 2019)

“Any Human Friend”, de Marika Hackman, es otro de los discos que tenemos que incluir dentro de esa lista de trabajos que reflejan una ruptura sentimental. El tercer álbum de la artista británica está compuesto tras romper con su novia, que no es otra que Amber Bain (The Japanese House), y como es habitual en un disco de ruptura, hay reproches, tristezas, y algo de liberación. Quizá, por eso, estamos ante la colección de canciones más asequible que ha hecho la artista británica hasta le fecha. Además de las más explicitas, porque, aparte de la natación, que es su nueva pasión, aquí se habla sin tapujos de la masturbación femenina, el sexo queer y el patriarcado

Bat For Lashes – Lost Girls (Awal, 2019)

Natasha Khan, más conocida como Bat For Lashes, se ha mudado a Los Angeles para hacer bandas sonoras de películas, pero las circunstancias han querido que acabe componiendo el que es el quinto trabajo de su carrera. La artista inglesa empezó este proyecto como una hipotética música para una película de chicas vampiras, pero se dio cuenta de que las canciones empezaban a encajar muy bien como un disco más de su discografía. Eso sí, las influencias que la llevaron a embarcarse en ese proyecto, siguen siendo las protagonistas de este “Lost Girls”.

Lloyd Cole, “Guesswork” (Eden, 2019)

Lloyd Cole podría haber seguido como hasta ahora, publicando algún disco de vez en cuando, y haciendo giras en solitario interpretando algunas de las mejores canciones de su carrera. Vamos, que podría vivir de la gloria pasada si quisiera, pero el músico británico ha decidido que ya está bien, y que ya era hora de darle un lavado de cara a su música.

Cassius, «Dreems» (Caroline / Universal 2019)

Nos ha costado sentarnos a disfrutar el último disco de Cassius. Y no porque le falten méritos, ni mucho menos, sino porque tres días antes de la fecha elegida para que viera la luz, nos topábamos con la inesperada pérdida al caer accidentalmente de un edificio de uno de sus dos componentes, el también celebrado productor Philippe Zdar (Philippe Cerboneschi). Eso deja a Boom Bass (Hubert Blanc-Francard) a solas en el barco, y nos hace pensar que este Dreems será el epitafio de una de las formaciones clave -y quizás ligeramente infravalorada- en el boom del "French Touch".

Drugdealer «Raw Honey» (Mexican Summer 2019)

Resulta fácil imaginar a Michael Collins enterrado en el delirio acumulativo de una colección de discos de vinilo de los 60 y 70, cogiendo al azar cualquiera de ellos y poniéndose como ejercicio el componer una canción inspirada en él. A eso suena su proyecto Drugdealer: a profundo conocimiento de lo más lustroso y lo más oculto de una época pasada, con la asombrosa capacidad para recrearlo en forma de canciones que son nuevas y originales, pero que parece que han estado con nosotros toda la vida.

Marry Waterson & Emily Barker, «A Window to Other Ways» (One Little Indian 2019)

Así, de entrada, no parecen haber motivos para que Marry Waterson y Emily Barker junten sus mentes y musas en un disco a dúo, más allá de que ambas tienen un largo historial colaborativo. La primera es una británica perteneciente a la realeza folk de las familias Waterson y Carthy (de hecho, su voz a veces recuerda estremecedoramente a la de su añorada madre, Lal), mientras que la segunda es una australiana con querencia por los sonidos de americana, country y soul.

Ohtis, «Curve Of Earth» (Full Time Hobby 2019)

Cuando “ellos” intentaron que Amy Winehouse fuera a rehabilitación, ella dijo “no, no, no”. Desgraciadamente, ya sabemos cómo acabó esa historia. Ahora, en un contexto totalmente diferente, el trio norteamericano Ohtis publica una canción también llamada Rehab que pinta un panorama igual de desolador pero con un final mucho más luminoso. El cantante y compositor principal Sam Swinson sabe muy bien lo que es tocar fondo y lo que es necesitar de ayuda externa para desengancharse de lo más duro.

Local Natives «Violet Street» (Loma Vista / Caroline 2019)

A todo aquel que quiera escuchar historias de festivalero, le suelo contar acerca de la sorprendente actuación de Local Natives en el Primavera Sound de 2013, donde llegaron como banda menor, casi de tapadillo, y dejaron a todos los presentes apabullados con un concierto contundente, eufórico y de una precisión que asustaba. Puede que ese año la gloria primaveral estuviese destinada para gente como Blur, Phoenix o Animal Collective, pero esa noche los Local Natives dejaron claro que sabían jugar como nadie al juego del indie millenial.

White Denim, «Side Effects» (City Slang 2019)

Cuando escuchamos a White Denim, una de las frases que nos suele venir a la cabeza es “no pueden hacer nada mal”. Cualquier variante del rock a la que le hinquen el diente (garajero, psicodélico, hard rock, progresivo…) la resuelven con espectacular solvencia compositiva e interpretativa. Pero esa frase recurrente se hace más pertinente con este Side Effects, su noveno trabajo en estudio. No sólo son eternamente efectivos en lo que hacen, es que también son unos supervivientes. Cuando perdieron a la mitad de la banda hace unos años (incluyendo al espectacular baterista Josh Block), llegamos a pensar que era el final de una banda que hacía de su imponente cohesión uno de sus valores principales.

Hatchie, “Keepsake” (PIAS, 2019)

Harriette Pilbeam, más conocida como Hatchie, nació en 1993, cuando grupos como Cocteau Twins, The Sundays o Lush, ya eran clásicos de eso que llamamos dream-pop. Pero, de alguna forma, esta australiana, ha cogido el relevo de todas esas bandas y, dos décadas después, lo ha actualizado. ¿Cómo lo ha hecho? Muy fácil: dándole un enfoque mucho más pop.

Hot Chip, “A Bath Full of Ecstasy” (Domino, 2019)

Tras su, un tanto irregular, anterior trabajo, Hot Chip necesitaban un pequeño cambio de aires. Un cambio que ha llegado con Philippe Zdar y Rodaidh McDonald, los dos productores externos que se han encargado de aconsejar a la banda inglesa en su séptimo trabajo.

Jade Bird, “Jade Bird” (Glassnote, 2019)

El EP de debut de Jade Bird llevaba por título “Something American, un indicativo precoz de que la carrera de esta jovencísima británica (21 años) iba a tener su desarrollo y su mayor público potencial en los Estados Unidos. Eso no ha hecho más que amplificarse con su primer larga duración, una sólida obra que se vale de elementos de folk, pop, rock y country para encaminar a Jade Bird hacia un inquebrantable ascenso al estrellato.

The Concerns, “County Blue” (WarHen Records, 2019)

Ninguna de las canciones de The Concerns pasa de las mil reproducciones en Spotify, y casi ningún medio del planeta se ha hecho eco de su debut, el cual se puso a la venta hace más de tres meses. Esta banda de Virginia formada por miembros de The Young Sinclairs y Eternal Summers, está condenada a pasar inadvertida y ser el secreto de unos pocos. Una pena, porque, a poco que te guste el indie-pop, te enamoraras inmediatamente de su primer trabajo.

Charly Bliss, “Young Enough” (Lucky Number, 2019)

En los últimos años, la línea entre lo que podríamos denominar como pop comercial, y el pop alternativo, o indie, ha pasado a mejor vida. La gente se ha quitado los prejuicios de encima, y artistas tan mediáticas como Lorde o Carly Rae Jepsen, llegan a todo tipo de público. Y eso es algo que está muy bien, porque no solo han sacado discos sobresalientes, también porque, el pop bien hecho, no entiende de etiquetas.

Lust For Youth, “Lust For Youth” (Sacred Bones, 2019)

Poco a poco, y disco a disco, la música de Lust For Youth ha ido rebajando su oscuridad y EL sonido lo-fi de sus comienzos, para abrazar el pop electrónico sin complejos. El dúo danés ya lo avisó con los adelantos del disco, donde nos encontrábamos con temas más luminosos y bailables. Algo que se puede apreciar en la gran mayoría de los cortes de su último, y homónimo, trabajo.

Scott Mannion, “Loving Echoes” (Lil’ Chief Records, 2019)

Existen los héroes del pop, aunque te cueste creerlo. Y algunos de ellos están más cerca nuestro de lo que imaginas. Mira a Scott Mannion, una figura de culto en su Nueva Zelanda natal que resulta que lleva años conviviendo entre nosotros y creando en silencio canciones gigantescas desde el pueblo de Chelva, a las afueras de Valencia.

Cate Le Bon, “Reward” (Mexican Summer, 2019)

Cate Le Bon vive en su mundo particular. Un mundo en el que, musicalmente, cabe de todo. Y es que, a pesar de que lo suyo se suele catalogar como folk, está muy lejos de quedarse dentro una etiqueta. Algo que convierte su música en una experiencia de lo más interesante y cautivadora. Sobre todo en su quinto trabajo, en el que ha logrado algo realmente difícil: crear un disco complicado y lleno de matices, pero absolutamente asequible para todo el mundo.

Helado Negro, “This Is How You Smile” (RVNG, 2019)

Hay que reconocer que no es fácil conseguir lo que ha conseguido Helado Negro en estos últimos años. El proyecto de Roberto Carlos Lange, que es la persona que se esconde tras ese seudónimo, se ha convertido en una rara avis dentro de la música norteamericana. Ya no solo porque nos encontremos con un artista con el valor suficiente como para cantar en castellano cuando le apetece, algo que te cierra unas cuantas puertas comerciales en su país, también porque es un artista de lo más inclasificable e inquieto.

El Lado Oscuro de la Broca, “Salvaje Oeste” (El Genio Equivocado, 2019)

El Lado Oscuro de la Broca lo tienen muy claro: quiere convertirse en uno de los referentes del shoegaze nacional más potente. La banda zamorana es una apisonadora contundente, oscura y cruda. Algo que hemos podido ver en sus dos primeros largos, y que en este tercero acentúan.

Benjamin Francis Leftwich, “Gratitude” (Dirty Hit, 2019)

No parece que Benjamin Francis Leftwich quiera hacer demasiado para quitarse la etiqueta del “Bon Iver británico” que le cuelga desde que apareció en la escena. Tras unos primeros trabajos que pulían un poco el subgénero de “música que podría haber sido gestada en una cabaña”, Leftwich parece haber continuado con el manual no oficial del proyecto de Justin Vernon y ha sofisticado enormemente su sonido, apoyándose con fuerza en la manipulación de sonidos orgánicos y en efectos de voz que, como no, incluyen el autotune/vocoder /Antares Harmony Evo, o similares.

Mac DeMarco, “Here Comes the Cowboy” (Caroline, 2019)

El cuarto larga duración oficial de Mac DeMarco (obviando sus muchos EP´s y trabajos satélite, que también tienen bastante significado en el conjunto de su carrera) sirve también para inaugurar su propio sello, al que ha bautizado con el explícito y cachondo nombre Mac´s Record Label.
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